Necesidades globales de rehabilitación

Introducción[edit | edit source]

La rehabilitación es la atención necesaria cuando una persona experimenta, o es probable que experimente, limitaciones en su actividad diaria debido al envejecimiento o a una afección de salud, incluidas las enfermedades o trastornos crónicos, las lesiones o los traumatismos.[1] Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la rehabilitación se define como un conjunto de intervenciones destinadas a optimizar el funcionamiento y reducir la discapacidad de las personas con problemas de salud que interactúan con su entorno, y se considera actualmente un problema mundial urgente y creciente.[2] La población mundial está envejeciendo, y el número de personas que viven con enfermedades no transmisibles está aumentando. Además, las personas con lesiones y sus consecuencias son cada vez más frecuentes debido a los conflictos, la rápida urbanización y la motorización. Los actuales cambios demográficos y sanitarios están contribuyendo a un rápido aumento del número de personas que experimentan un deterioro o declive de su funcionalidad durante periodos sustancialmente mayores de su vida. Estos cambios en la salud y las tendencias demográficas están contribuyendo a un rápido aumento mundial del número de personas que experimentan un deterioro de su funcionalidad, lo que da lugar a enormes necesidades de rehabilitación no cubiertas. Gran parte de estas necesidades insatisfechas se concentran en las poblaciones más pobres y vulnerables de los países de renta baja y media y en los entornos afectados por conflictos que, a menudo, están mal equipados para hacer frente a estas crecientes necesidades de servicios de rehabilitación

La rehabilitación es una estrategia sanitaria fundamental para optimizar el funcionamiento cotidiano de la persona y garantizar el mayor estándar posible de salud y bienestar, y puede incluir ejercicio, entrenamiento del equilibrio, modificación del hogar, integración sensorial, actividades comunitarias, ayudas a la movilidad, prótesis/ortesis y muchas otras intervenciones.[3] Las intervenciones de rehabilitación optimizan la función y el bienestar, abordando las deficiencias, las limitaciones y las restricciones en muchas áreas (movilidad, visión y cognición), teniendo en cuenta los factores personales y ambientales.[2]  La necesidad de rehabilitación depende del momento, la etiología y la gravedad del estado de salud de la persona, el pronóstico, la forma en que la enfermedad afecta a la capacidad de la persona para desenvolverse en su entorno, así como los objetivos personales identificados por el individuo.[2] Estos servicios pueden ser necesarios  por personas con problemas de salud, a lo largo de su vida. Sin embargo, a pesar de sus beneficios individuales y sociales en la optimización de la función, la rehabilitación no se ha priorizado en los países y está infradotada. [4]

Creciente demanda de servicios de rehabilitación[ edit | edit source ]

En el siglo XXI, el rápido envejecimiento de la población, acompañado de un aumento de las afecciones crónicas, la supervivencia a traumatismos/lesiones y las enfermedades no transmisibles (ENT), junto con el aumento de los conflictos mundiales, la rápida urbanización y la motorización, están provocando un rápido cambio en las necesidades de atención sanitaria.[5] Por lo tanto, las necesidades de rehabilitación seguirán aumentando en los próximos años, lo que supone un reto considerable para los sistemas sanitarios y sociales.[4]

Datos fiables sobre las necesidades insatisfechas de rehabilitación y tecnología de asistencia son escasos, pero pueden extraerse estimaciones útiles de información como los perfiles de la carga global de la enfermedad y las estadísticas de edad. Según el Estudio de la Carga Global de la Enfermedad (Global Burden of Disease) en 2019, 2410 millones de personas, lo que equivale a aproximadamente 1 de cada 3 personas, tenían afecciones de salud que se beneficiarían de la rehabilitación, lo que contribuiría a 310 millones de años de vida vividos con discapacidad (AVD), pero las estimaciones de la demanda y la oferta actuales no están claras, especialmente en los PIBM. Esto ha aumentado en un 63% desde 1990 hasta 2019, aunque las tasas de prevalencia estandarizada por edad y los AVD mostraron modestos descensos desde 1990, lo que indica que el gran aumento de casos se debe al crecimiento de la población y, más concretamente, al envejecimiento de la misma.[4] Si se excluyen las afecciones agudas y remitentes asociadas a la discapacidad leve, el 74% de los casos de AVD en todo el mundo son consecuencia de afecciones para las que la rehabilitación sería beneficiosa, mientras que los niveles graves de discapacidad representan el 15% de todos los AVD en los que la rehabilitación es una intervención sanitaria fundamental para optimizar la función.

Consideraciones sobre el género[ edit | edit source ]

Si consideramos esto en términos de género, la prevalencia de afecciones de salud con necesidades de rehabilitación fue casi igual en hombres (1190 millones) y mujeres (1220 millones), aunque las mujeres presentan más AVD (163 millones) en comparación con los hombres (146 millones).

Consideraciones sobre la edad[ edit | edit source ]

Según los datos mundiales publicados en 2019, la esperanza de vida ha seguido aumentando a nivel mundial, con un incremento de 6 años, solo entre 2000 y 2019; de 66,8 años en 2000 a 73,4 años en 2019.[6] Por lo general, las personas pueden esperar vivir más del doble que nuestros antepasados, y este cambio se observa en todas las regiones del mundo.[7] Según la OMS, se prevé que el número de personas mayores de 60 años se duplique de aquí a 2050, y que haya más personas con enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardiovasculares, ictus y cáncer. [8]

Figure.1 Categorías de enfermedades prevalentes que se beneficiarían de rehabilitación a nivel mundial, en tres grupos de edad, 2019

Como era de esperar, si consideramos las necesidades de rehabilitación en relación con el envejecimiento de la población, la edad en la que vemos la mayor necesidad, tanto en términos de prevalencia como de AVD, es en las personas de 50 a 70 años, mientras que vemos la menor necesidad de servicios de rehabilitación en las personas de 95 años y más. Afecciones musculoesqueléticas, trastornos neurológicos, discapacidades sensoriales y enfermedades respiratorias crónicas fueron los que más contribuyeron de las personas >65 años, mientras que los trastornos mentales y las afecciones musculoesqueléticas representaron una proporción menor en comparación con los adultos menores de 65 años. [4] La disponibilidad generalizada de servicios de rehabilitación es esencial para que los sistemas sanitarios puedan responder eficazmente a las necesidades de una población que envejece. Las pruebas indican que el acceso a los servicios de atención primaria y a la rehabilitación con base en la comunidad aumenta la seguridad y la independencia de las personas mayores, reduce el riesgo de caídas y disminuye la necesidad de ingresos en hospitales y residencias de ancianos. [2] Con el envejecimiento de la población, la necesidad de cuidados de larga duración va a aumentar, especialmente en los lugares con pocos recursos, donde ya vive una gran parte de la población mundial que envejece, por lo que la integración de la rehabilitación en los cuidados de larga duración es una estrategia esencial en este ámbito, ya que uno de sus principales objetivos es mejorar las limitaciones en el desenvolvimiento cotidiano, debidas al envejecimiento o a las afecciones subyacentes.

De entre las personas de 15 a 64 años, 1600 millones tienen un problema de salud que se podría beneficiar de rehabilitación en 2019, y los trastornos musculoesqueléticos representan aproximadamente dos tercios de esta cifra. [4]

Sin embargo, los beneficios potenciales de los servicios de rehabilitación no se limitan a la población adulta y envejecida. Hay aproximadamente 150 millones de niños y adolescentes con discapacidades, y las lesiones en personas de todas las edades son cada vez más frecuentes, debido a conflictos, la rápida urbanización y la motorización. Los niños representan una parte importante y significativa de los usuarios de los servicios de rehabilitación. Según la OMS, aunque las tasas de mortalidad infantil están disminuyendo, no todos los que sobreviven prosperan.[6] Intervenciones tempranas que optimizan los resultados del desarrollo de los niños con diversas afecciones y lesiones (incluidas las congénitas, adquiridas, neurológicas, ortopédicas, musculoesqueléticas y cognitivas) pueden afectar positivamente a los índices de participación en educación, lactividades comunitarias y capacidad futura de trabajar. Si consideramos a los niños menores de 15 años, las deficiencias sensoriales, los trastornos mentales y los trastornos musculoesqueléticos representan el 91% de los 162.3 millones de casos prevalentes de niños con necesidades de rehabilitación. [4]

Para más información en relación con la edad e implicaciones de la rehabilitación, la distribución causal de la necesidad de rehabilitación por grupos de edad puede encontrarse en: Global Burden of Disease Supplementary Appendix.

Consideraciones regionales[ edit | edit source ]

Las mayores necesidades de servicios de rehabilitación se observaron en la región del Pacífico Occidental, con 610 millones de personas, lo que supone 83 millones de AVD, seguida de cerca por la región del Sudeste Asiático, con 593 millones de personas y 77 millones de AVD. La prevalencia estandarizada por edad más alta, del 34%, y la tasa de AVD, del 0.040 por persona, se dieron en la región de Europa, mientras que la región del Pacífico Occidental tuvo la prevalencia más baja, del 26%, y las Américas la tasa de AVD más baja, del 0.034 por persona.[5]

Para más información en relación con los resultados específicos de cada región y país, y las consideraciones sobre la distribución causal de la necesidad de rehabilitación por región de la OMS, puede consultarse: Global Burden of Disease Supplementary Appendix.

Consideraciones sobre las afecciones de salud[ edit | edit source ]

Los trastornos musculoesqueléticos, con 1710 millones de personas en todo el mundo y 149 millones de AVD, representan la mayor contribución a la prevalencia, y son los que más contribuyen a la necesidad de servicios de rehabilitación entre los niños; además, representan aproximadamente dos tercios de las personas de 15 a 64 años. El dolor lumbar es el principal motivo de jubilación prematura de los trabajadores y supone la mayor carga a nivel mundial, con 568 millones de personas y 64 millones de AVD, además, es el principal problema de salud, al contribuir a la necesidad de servicios de rehabilitación en 134 de los 204 países analizados. [4] Las pruebas indican que estas cifras aumentarán en el futuro, y más rápidamente en los países de ingresos bajos y medios. [9]

Figure. 2 Mapa de las principales afecciones de salud que requieren rehabilitación en cada país, 2019

La discapacidad sensorial es la segunda área de enfermedad más importante en términos de número de personas afectadas, con 677 millones de personas y 45 millones de AVD, que se dividen entre la pérdida de visión (329 millones de personas y 21 millones de AVD) y la pérdida de audición (403 millones de personas y 24 millones de AVD). Los niños menores de 15 años y los adultos mayores son los que más contribuyen dentro de esta categoría, lo que puede atribuirse a un aumento de afecciones como la miopía en niños en edad escolar, y al incremento del número de adultos mayores con afecciones relacionadas con la edad (por ejemplo, presbicia, glaucoma, degeneración macular asociada a la edad y pérdida de audición relacionada con la edad) debido al aumento y envejecimiento de la población mundial.[4]

Los trastornos neurológicos son la tercera área de enfermedad más importante, con 255 millones de personas y 51 millones de AVD, donde el ictus representa la mayor necesidad global de rehabilitación dentro de este grupo de enfermedades, con 86 millones de personas y 18 millones de AVD.[4]

La incidencia de las lesiones traumáticas (como las quemaduras), la ocurrencia de catástrofes naturales (terremotos/inundaciones), los brotes de enfermedades y los peligros inducidos por el hombre (conflictos, terrorismo o accidentes industriales) también pueden crear necesidades abrumadoras de rehabilitación debido a lesiones o enfermedades, siendo los AVD por lesiones mayores en edades de entre 20 y 69 años, abarcando la población en edad laboral, lo que deja ver la importancia de invertir en rehabilitación para obtener beneficios individuales y sociales. Afectan a los servicios existentes y repercuten significativamente en las poblaciones más vulnerables y en los sistemas sanitarios más débiles.[8] Casi mil millones de personas en todo el mundo viven con las secuelas de fracturas, amputaciones, lesiones medulares, traumatismos craneoencefálicos u otras lesiones traumáticas, y la rehabilitación es vital para muchas de ellas, especialmente para las que viven con los efectos negativos de la lesión a largo plazo. [4]

Las enfermedades no transmisibles (ENT), también conocidas como enfermedades crónicas, pueden diferir significativamente de las afecciones agudas y requieren un enfoque diferente por la complejidad de la enfermedad y los frecuentes requerimientos de atención continua. Dado que las enfermedades crónicas son de larga duración, las afecciones pueden tener un efecto agravante y sostenido en los niveles social, físico, psicológico y económico del individuo y de la sociedad en general. Las enfermedades crónicas cuestan miles de millones de dólares en gastos sanitarios directos y también en pérdidas de productividad. [10] La pobreza también está estrechamente relacionada con las ENT. La falta de acceso a la atención sanitaria y a pruebas para la detección de problemas de salud, así como la falta de esfuerzos en la prevención de enfermedades, hacen que las personas de países de renta baja corran un mayor riesgo de mortalidad por enfermedades no transmisibles.[11][12] Las enfermedades no transmisibles amenazan el progreso en la consecución de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye el objetivo de reducir las muertes prematuras por ENT en un tercio para 2030.[11]

Conclusión[edit | edit source]

Como hemos mostrado, las pruebas indican que la rehabilitación es necesaria para 2410 millones de personas en todo el mundo, las cuales sufren una gran variedad de problemas de salud y necesidades de rehabilitación, a lo largo de su vida. Estos cambios en las tendencias demográficas y de salud están contribuyendo a un rápido aumento mundial del número de personas que experimentan un deterioro de su funcionalidad, lo que da lugar a enormes necesidades de rehabilitación no cubiertas. Gran parte de estas necesidades insatisfechas se concentran en las poblaciones más pobres y vulnerables de los países de renta baja y media, y en los lugares afectados por conflictos, que a menudo están mal equipados para hacer frente a estas crecientes necesidades de servicios de rehabilitación.[1]

También hay pruebas emergentes de que muchas de las personas afectadas por la pandemia de COVID-19 también tienen efectos negativos a largo plazo, independientemente de la gravedad inicial de la enfermedad o de la duración de la hospitalización, lo que aumenta aún más la demanda de servicios de rehabilitación a nivel mundial desde el Estudio de la Carga  Global de la Enfermedad en 2019. Es evidente que para satisfacer estas necesidades de rehabilitación se requiere la integración de los servicios de rehabilitación en los sistemas sanitarios y, en concreto, que se refuercen los servicios de rehabilitación en el ámbito de la atención primaria, donde las personas se beneficiarán de la rehabilitación cerca de sus casas. Un sistema de atención primaria sólido, que permita diagnosticar la mayoría de las enfermedades, identificar los problemas funcionales de la persona, remitir a las plataformas de prestación de servicios especializados y adherirse a los planes de tratamiento, es fundamental para superar algunas de las deficiencias en la prestación de servicios de rehabilitación, especialmente en muchos países de ingresos bajos y medios. La promoción de estas funciones de la atención primaria garantizará la consecución de una visión integrada de la atención a lo largo de la vida, mejorando así el funcionamiento y la calidad de vida de la población. [4]

La rehabilitación es una estrategia clave para la cobertura sanitaria universal en el siglo XXI, con pruebas que sugieren que la visión común de que la rehabilitación es un servicio opcional que sólo necesita una minoría de la población es falsa. Las conclusiones del Estudio de la Carga Global de la Enfermedad 2019 indican la necesidad urgente de potenciar la rehabilitación, sobre todo en el ámbito de la atención primaria, para garantizar que los servicios lleguen a quienes más los necesitan. Con una población mundial que envejece y que vive más tiempo, gracias a los avances en estrategias preventivas e intervenciones médicas, pero, a menudo, con más discapacidades, la rehabilitación y el acceso a los servicios de rehabilitación necesitan una atención urgente a nivel mundial. [4]

Recursos[edit | edit source]

Health Metrics and Evaluation (IHME) Rehabilitation Needs Estimator

Referencias [edit | edit source]

  1. 1.0 1.1 Cieza, Alarcos. «Rehabilitation the health strategy of the 21st century, really?.» Archives of physical medicine and rehabilitation 100.11 (2019): 2212-2214.
  2. 2.0 2.1 2.2 2.3 Mills JA, Marks E, Reynolds T, Cieza A. Rehabilitation: essential along the continuum of care
  3. Key Facts: Rehabilitation. World Health Organization, Geneva. 2020. {Accessed October 11, 2020  https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/rehabilitation}
  4. 4.00 4.01 4.02 4.03 4.04 4.05 4.06 4.07 4.08 4.09 4.10 4.11 Cieza A, Causey K, Kamenov K, Hanson SW, Chatterji S, Vos T. Global estimates of the need for rehabilitation based on the Global Burden of Disease study 2019: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2019. The Lancet. 2020 Dec 19;396(10267):2006-17.
  5. 5.0 5.1 World Health Organization, The World Bank. World report on disability. Geneva: World Health Organization; 2011.
  6. 6.0 6.1 World Health Organisation – Global Health Observatory. Global Health Estimates: Life Expectancy and Leading Causes of Death and Disability. Available from: https://www.who.int/data/gho/data/themes/mortality-and-global-health-estimates (accessed 20/06/2021)
  7. Roser M, Ortiz-Ospina E, Ritchie H. Life expectancy. Our World in Data. 2013 May 23.
  8. 8.0 8.1 World Health Organisation. Rehabilitation. Available from: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/rehabilitation (accessed on 12 Jan 2021)
  9. Hartvigsen J, Hancock MJ, Kongsted A, Louw Q, Ferreira ML, Genevay S, Hoy D, Karppinen J, Pransky G, Sieper J, Smeets RJ. What low back pain is and why we need to pay attention. The Lancet. 2018 Jun 9;391(10137):2356-67.
  10. MacIntosh E, Rajakulendran N, Khayat Z, Wise A. Transforming health: Shifting from reactive to proactive and predictive care. Toronto: MaRS Discovery District. Accessed: Jul. 15, 2018.
  11. 11.0 11.1 World Health Organisation. Noncommunicable Diseases. Available from: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/noncommunicable-diseases (accessed 21 Jan 2021)
  12. Patrick Smith A Vicious Circle: Poverty and Noncommunicable Diseases
  13. World Health Organisation (WHO). Release of the Global Estimates of the Need for Rehabilitation. Available from: https://youtu.be/Wu5EraB6Qdw[last accessed 26/06/21]

 


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