Asistencia sanitaria universal

Introducción[edit | edit source]

«La salud es el derecho humano más fundamental a partir del cual se pueden satisfacer todos los demás derechos. La cobertura sanitaria universal es su garantía». Dr. Githinji Gitahi [1]

La cobertura sanitaria universal (CSU) se entiende de diversas maneras. Implica valoraciones sobre quiénes son los posibles receptores, cuál es la gama de servicios incluidos en la asistencia sanitaria y la calidad de la misma. [2] La cobertura sanitaria universal y la atención sanitaria universal se funden a menudo en una sola entidad, pero cada término, tal como lo utilizan los investigadores, aborda cinco temas principales:

  1. accesibilidad a la asistencia sanitaria por parte de sus beneficiarios;
  2. amplia cobertura de la población;
  3. paquete de servicios sanitarios en el punto de entrada;
  4. acceso a la asistencia sanitaria basado en los derechos de la persona;
  5. protección contra las consecuencias sociales y económicas de la enfermedad.

El término «atención sanitaria universal» se ha utilizado con mayor frecuencia para describir las políticas de atención sanitaria en los países de ingresos altos, mientras que «cobertura sanitaria universal (CSU)» se ha aplicado más a menudo a los países de ingresos bajos y medios. [3]

La OMS ha definido la CSU como «la garantía de que todas las personas tengan acceso a los servicios sanitarios necesarios (incluidos la prevención, promoción, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos) de calidad suficiente para que sean eficaces, garantizando al mismo tiempo que el uso de estos servicios no exponga a la persona a dificultades económicas». [4]

Figure.1 Prevalencia mundial de la atención sanitaria universal en 2009; 58 países.

La cobertura sanitaria universal es la clave para mejorar el bienestar de la población de un país, una inversión en capital humano y un motor fundamental para el crecimiento y el desarrollo económico inclusivo y sostenible. Es una forma de apoyar a las personas para que puedan alcanzar todo su potencial y hacer realidad sus aspiraciones. La consecución de la cobertura sanitaria universal (CSU) es uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2015 (meta 3.8 del ODS 3), e incluye la protección del riesgo financiero, el acceso a servicios sanitarios esenciales de calidad y el acceso a medicinas y vacunas esenciales seguras, eficaces, de calidad y asequibles para todos.[4]

Dimensiones de la asistencia sanitaria universal[ edit | edit source ]

El Informe sobre la salud en el mundo 2010 presenta un cubo, en la figura 2 del documento, para ayudar a los responsables políticos a pensar en las posibles soluciones en el diseño de las prestaciones para la CSU, con las tres dimensiones siguientes:[5]

  • ¿Quién se beneficia de la utilización de los recursos comunes?
  • ¿Para qué servicios?
  • ¿A qué coste?

Para que la cobertura sea eficaz, el eje de profundidad en el que se cubren las prestaciones (cobertura de servicios) debe definirse en términos de servicios necesarios y eficaces de buena calidad. El eje vertical sobre el coste debe reflejar la capacidad de pago relativa para evaluar la asequibilidad de la asistencia. El eje horizontal refleja quiénes están asegurados y garantiza que las necesidades de los más pobres y vulnerables estén efectivamente cubiertas en primer lugar y a un coste asequible.

Acceso a la asistencia sanitaria[ edit | edit source ]

La cobertura sanitaria universal tiene como objetivo proporcionar a cada ciudadano o residente el acceso a un seguro sanitario o a un conjunto determinado de servicios. El uso incluía «todo el mundo puede tener un seguro», así como determinados servicios, como «acceso a los medicamentos esenciales» y resultados, «acceso a la asistencia sanitaria con protección del riesgo financiero». La financiación de la cobertura sanitaria universal se basa en dos fundamentos interrelacionados. El primero es garantizar que las barreras financieras no impidan a las personas utilizar los servicios que necesitan: prevención, promoción, tratamiento y rehabilitación. El segundo es garantizar que no sufran dificultades económicas por tener que pagar estos servicios. [6]

Algunas organizaciones, como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Asociación Médica Americana (AMA), equiparan la cobertura sanitaria universal con el acceso universal. Una de las preocupaciones es que las personas pueden tener los medios financieros, geográficos y legales para acceder a los servicios y la protección de la salud, pero se enfrentan a barreras culturales o sociales para recibir asistencia sanitaria. [3]

Cobertura[edit | edit source]

La cobertura universal se refería a la cobertura del 100% de la población bajo el plan de salud correspondiente o a la cobertura sanitaria integral sin gastos del usuario. Sin embargo, no está claro qué servicios deben estar totalmente cubiertos, quién debe estar cubierto y qué servicios se consideran necesarios para que la cobertura sea completa.[3]

Hasta 2017, la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) adoptó un indicador específico para medir la cobertura: meta 3.8.1 de los ODS. La cobertura de los servicios sanitarios esenciales (definida como la cobertura media de los servicios esenciales basada en intervenciones de seguimiento que incluyen la salud reproductiva, materna, neonatal e infantil, las enfermedades infecciosas, las enfermedades no transmisibles y la capacidad y acceso de los servicios, entre la población general y la más desfavorecida). El índice de cobertura de servicios de la CSU tiene un valor de 64 (sobre 100) a nivel mundial, con valores que, en 2015, oscilaban entre 22 y 86 en los distintos países. [4]

Paquete de servicios[ edit | edit source ]

Esta estrategia trata de identificar un «paquete universal de prestaciones o derechos garantizados, que comprende un conjunto de servicios esenciales aplicados a todos en el mundo». Esto incluye una lista de servicios que contiene los medicamentos y servicios básicos establecidos en la Atención Primaria de la Salud de la OMS. [3]

Enfoque de la CSU basada en los derechos[ edit | edit source ]

Esto se refiere a garantizar el «más alto nivel posible de salud, que abarca atención médica, acceso a agua potable, saneamiento adecuado, educación, información relacionada con la salud y otros determinantes subyacentes de la salud». El enfoque basado en los derechos parte de la base de que la salud es un derecho humano. Este derecho a la salud se desglosa además en libertades negativas, como el «derecho a no ser discriminado ni sometido a tratamientos médicos no deseados», y positivas, como el «derecho a la atención primaria de salud esencial».[3]

Protección de riesgos sociales y económicos[ edit | edit source ]

La cobertura universal de protección social de la salud se define como «el acceso efectivo a una asistencia sanitaria asequible y de calidad adecuada y a la protección financiera en caso de enfermedad». Se asocia especialmente a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que define la protección social de la salud como una «serie de medidas públicas o privadas, organizadas y ordenadas, contra el malestar social y las pérdidas económicas causadas por la reducción de la productividad, la paralización o la reducción de los ingresos, o el coste de tratamientos necesarios que pueden derivarse de la falta de salud». [3]

Prevalencia mundial de la cobertura sanitaria universal[ edit | edit source ]

No existe una lista única de países que cumplan la definición de la CSU de la OMS, basada en criterios explícitos. Sin embargo, la OIT ha elaborado una lista de 190 países, acompañada de un índice de protección sociosanitaria, que combina datos sobre la situación legal de la cobertura y medidas cuantitativas, como el nivel de gasto sanitario, los pagos personales y los indicadores de acceso.[3]

El Informe de seguimiento mundial de 2017 reveló que al menos la mitad de la población mundial sigue careciendo de acceso a los servicios sanitarios esenciales y que unos 100 millones de personas se ven abocadas a la pobreza extrema cada año, debido a sus gastos sanitarios.[4]

El Informe de seguimiento mundial sobre la protección financiera en materia de salud 2019 se centra en esta segunda dimensión de la CSU: dificultades financieras derivadas de los gastos sanitarios personales. El informe examina cuántas personas en todo el mundo se ven empujadas a la pobreza por los desembolsos de su propio bolsillo y en qué medida dichos desembolsos suponen más del 10% (o 25%) de sus gastos o ingresos (los llamados gastos «catastróficos»).  En todo el mundo, unos 925 millones de personas gastan más del 10% de sus ingresos familiares en atención sanitaria, y más de 200 millones gastan más del 25%.  En los últimos años, los gastos personales han caído a los umbrales de pobreza de 1,90 dólares al día y 3,20 dólares al día.[4]

Pilares de la cobertura sanitaria universal[ edit | edit source ]

Se han identificado tres pilares necesarios para respaldar una estrategia de CSU, y son problemas fundamentales e interrelacionados que dificultan que los países se acerquen a la cobertura universal. La intersección de estos tres pilares pretende crear un entorno en el que la CSU sea un objetivo medible y alcanzable.[6]

  1. Recaudar fondos  suficientes para garantizar la disponibilidad de servicios sanitarios que satisfagan las principales necesidades de salud de la población. Para ello, se sugiere que los países deben:
    • aumentar la eficacia de la recaudación;
    • reasignar las prioridades de los presupuestos públicos para dar dinero a la sanidad;
    • explorar oportunidades de financiación innovadoras, como los impuestos sobre los billetes de avión, las transacciones de divisas o el tabaco;
    • acceder a la ayuda al desarrollo para la salud.
  2. Reducir la dependencia de los pagos personales  (cuando las personas pagan directamente por los servicios sanitarios que utilizan) como forma de financiar los servicios sanitarios. En lugar de cobrar por los servicios sanitarios, el informe recomienda utilizar sistemas de impuestos o seguros para financiar los servicios sanitarios. Esto reduce el riesgo financiero de las personas y reparte el riesgo entre la población. Las personas pobres necesitarán servicios sanitarios subvencionados, y el pago a través de impuestos o seguros debe ser obligatorio para quienes puedan pagarlo, o las personas con bajo riesgo optarán por no participar en el sistema de pago.
  3. Reducir el uso ineficiente e inequitativo de los recursos  durante el proceso de prestación de asistencia sanitaria: todas las personas, independientemente de su enfermedad, condición, edad, sexo, raza o etnia, orientación sexual, ubicación geográfica, origen sociocultural, situación económica o legal, deben tener un acceso justo e imparcial a una atención sanitaria de calidad. El problema de la desigualdad puede abordarse a través de la «brecha en la financiación» y de la «brecha en la provisión»: la brecha en la financiación (o menor gasto per cápita en los pobres), gastando recursos adicionales en favor de los pobres; la brecha en la provisión (o el bajo nivel de prestación de servicios para los pobres), ampliando la oferta y cambiando los incentivos. [7] Las principales estrategias propuestas para lograrlo son:
    • seleccionar tecnologías y servicios adecuados;
    • motivar al personal sanitario;
    • mejorar la eficiencia de los hospitales;
    • reducir los errores médicos;
    • eliminar el despilfarro y la corrupción en el sistema sanitario;
    • evaluar críticamente los servicios necesarios;
    • reducir desigualdades en la cobertura;
    • trabajar en la interrelación de los componentes de la sanidad universal.

Recursos[edit | edit source]

CSU 2030[ edit | edit source ]

CSU 2030 (UHC 2030, por sus siglas en inglés) es el movimiento global para la implantación de sistemas de salud más robustos con vistas a la cobertura sanitaria universal. Proporciona una plataforma para coordinar y establecer conexiones a través de eventos conjuntos de alto nivel o reuniones de expertos, y aporta sensibilización, herramientas, orientación, conocimientos y aprendizaje.

Organización Mundial de la Salud[ edit | edit source ]

Banco Mundial[ edit | edit source ]

Fundación Rockefeller[ edit | edit source ]

Alianza Internacional de Organizaciones de Pacientes (IAPO, por sus siglas en inglés)[ edit | edit source ]

Recursos multimedia[ edit | edit source ]

Referencias [edit | edit source]

  1. Dr. Githinji Gitahi ,UHC Day 2018 Global CEO, Amref Health Africa Co-chair, UHC 2030 Steering Committee.
  2. McKee M, Balabanova D, Basu S, Ricciardi W, Stuckler D. Universal health coverage: a quest for all countries but under threat in some. Value in Health. 2013 Jan 1;16(1):S39-45.
  3. 3.0 3.1 3.2 3.3 3.4 3.5 3.6 Stuckler D, Feigl AB, Basu S, McKee M. The political economy of universal health coverage. InBackground paper for the global symposium on health systems research. Geneva: World Health Organization 2010 Nov 16 (Vol. 2010).
  4. 4.0 4.1 4.2 4.3 4.4 World Health Organization. Tracking universal health coverage: 2017 global monitoring report
  5. Ochalek J, Manthalu G, Smith PC. Squaring the cube: Towards an operational model of optimal universal health coverage. Journal of health economics. 2020 Mar 1;70:102282.
  6. 6.0 6.1 Etienne C, Asamoa-Baah A, Evans DB. Health systems financing: the path to universal coverage. World Health Organization; 2010.
  7. Cotlear D, Nagpal S, Smith O, Tandon A, Cortez R. Going universal: how 24 developing countries are implementing universal health coverage from the bottom up. World Bank Publications; 2015 Sep 28.

 


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