Sistemas de atención sanitaria

Introducción[edit | edit source]

Según la Organización Mundial de la Salud, un sistema sanitario está formado por todas las organizaciones, personas y acciones cuyo objetivo principal es promover, restaurar o mantener la salud. Esto incluye esfuerzos para influir en los determinantes de la salud, así como actividades más directas que mejoran la salud. Por lo tanto, un sistema sanitario es algo más que la red de centros de titularidad pública que prestan servicios sanitarios personales, sino que incluye las instituciones, las personas y los recursos que intervienen en la prestación de asistencia sanitaria a los individuos, por ejemplo:

  • una madre que cuida a un niño enfermo en casa;
  • un niño que recibe servicios de rehabilitación en la escuela;
  • una persona que accede a los servicios de rehabilitación ocupacional en el lugar de trabajo;
  • proveedores privados, programas de cambio de conducta, como las campañas de control de vectores;
  • organizaciones de seguros de salud, legislación sobre salud y seguridad en el trabajo que incluye la acción intersectorial del personal sanitario, por ejemplo, animando al ministerio de educación a promover la educación femenina, un conocido determinante de la mejora de la salud.

La rehabilitación es un servicio sanitario esencial, junto con la prevención, promoción, tratamiento y cuidados paliativos. [1] En un sistema sanitario integral, la rehabilitación es uno de los servicios clave tanto a nivel comunitario como hospitalario.[2] Se espera que la integración de la rehabilitación en los sistemas de salud (a lo largo de todo el proceso de atención, en todas las etapas de la vida y para una serie de afecciones de salud) dé lugar a una mejor coordinación con los servicios médicos y otros servicios de salud, mayor responsabilidad, garantía de calidad y sostenibilidad. A medio y largo plazo, este enfoque integrador se traducirá en un refuerzo de la prestación de servicios de rehabilitación, una mejor distribución del personal y una financiación adecuada.

Sin embargo, hay pruebas de que la rehabilitación todavía no está integrada de forma efectiva en muchos sistemas sanitarios de todo el mundo.[2] En muchos países, las personas no tienen acceso a los servicios de rehabilitación que necesitan. La mejor manera de garantizar que los servicios de rehabilitación lleguen a todos los que los necesitan es integrando la rehabilitación en todos los niveles del sistema sanitario, como parte de la cobertura sanitaria universal.

Un sistema de salud que funcione bien y que trabaje en armonía se basa en tener trabajadores sanitarios formados y motivados, una infraestructura bien mantenida y un suministro fiable de medicamentos y tecnologías, respaldado por una financiación adecuada, planes sanitarios sólidos y políticas basadas en pruebas. Los sistemas sanitarios difieren de un país a otro en función del nivel de desarrollo económico y del sistema político vigente. La atención sanitaria es una prioridad y una fuente de preocupación en todo el mundo. Todos los países, independientemente de su sistema sanitario privado, público o mixto, se enfrentan a retos relacionados con la calidad, la prestación y el coste de los servicios. [3]

Al igual que ocurre con otras estructuras sociales institucionales, existe una gran variedad de sistemas sanitarios en todo el mundo y estos tienden a reflejar la historia, cultura y economía de los estados en los que se desarrollan. Las naciones diseñan y desarrollan los sistemas sanitarios en función de sus necesidades y recursos, aunque hay elementos comunes presentes en prácticamente todos los sistemas sanitarios, por ejemplo, las medidas de salud pública como la vacunación. En algunos países, la planificación del sistema sanitario se distribuye dentro de un mercado competitivo de proveedores de servicios sanitarios privados, mientras que en otros existe un esfuerzo concertado entre Gobiernos, sindicatos, organizaciones benéficas, religiosas u otros organismos coordinados para prestar servicios sanitarios públicos planificados y dirigidos a las poblaciones que atienden. [4]

La asistencia sanitaria se considera normalmente un factor importante para promover el bienestar general físico, mental y social de las personas en todo el mundo; y, cuando es eficiente, puede contribuir en gran medida a la economía, el desarrollo y la industrialización de un país. Un ejemplo de ello fue la declaración de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la erradicación mundial de la viruela en 1980, la primera enfermedad de la historia de la humanidad que se eliminó por completo mediante intervenciones sanitarias planificadas.[4] Reconociendo el valor de la rehabilitación y su impacto en las personas, las familias y las comunidades, la asignación de recursos a los servicios de rehabilitación debe considerarse una inversión, en lugar de un coste. [2]

Modelos de sistemas sanitarios[ edit | edit source ]

Aunque globalmente cada país tiene algunas diferencias en sus sistemas de asistencia sanitaria, en general tienden a seguir patrones generales, con cuatro modelos principales que forman la base de la mayoría de los sistemas de asistencia sanitaria a nivel mundial:

El modelo Beveridge[ edit | edit source ]

El modelo Beveridge de asistencia sanitaria, se llama así por William Beveridge, el reformador social que diseñó el Servicio Nacional de Salud británico original. Al igual que otros servicios públicos, como la policía o los sistemas educativos, este modelo de asistencia sanitaria es proporcionado y financiado por el Gobierno mediante el pago de impuestos. En este sistema, los centros sanitarios pueden ser propiedad del Gobierno, pero también pueden ser de propiedad privada con financiación del Gobierno, y la mayoría del personal sanitario en este modelo está compuesto por empleados públicos. Estos sistemas suelen tener bajos costes per cápita, porque el Gobierno, como único pagador, controla lo que los proveedores de asistencia sanitaria pueden hacer y lo que pueden cobrar, con prestaciones generalmente estandarizadas en todo el país.

La salud, como derecho humano, es un elemento central de este modelo, con una cobertura sanitaria universal y un acceso igualitario a la asistencia garantizado por el Gobierno. La principal crítica a este sistema es la tendencia a las largas listas de espera cuando todo el mundo tiene garantizado el acceso a los servicios sanitarios, lo que a menudo conduce a una sobreutilización y al riesgo de aumentar los costes.

Entre los países que utilizan el modelo Beveridge, o variaciones del mismo, se encuentran Gran Bretaña, donde se desarrolló el modelo Beveridge; España; la mayoría de los países escandinavos y Nueva Zelanda. Hong Kong tiene su propio sistema de asistencia sanitaria al estilo Beveridge, que se mantuvo después de que los chinos tomaran el control de esa antigua colonia británica en 1997, mientras que Cuba representa la aplicación extrema del enfoque de Beveridge, con un control gubernamental total sobre el sistema sanitario. [5]

El modelo Bismarck[ edit | edit source ]

El modelo Bismark de asistencia sanitaria, también denominado modelo de Seguro Social de Salud, debe su nombre al canciller prusiano del siglo XIX, Otto von Bismarck, que desarrolló un estado de bienestar con un seguro obligatorio para todos los trabajadores, como parte de la unificación de Alemania en 1883. Se trata de un seguro de salud que en principio debe incluir a todos los ciudadanos y que no tiene carácter lucrativo, aunque en la práctica tiende a estar disponible sólo para la población trabajadora, con la asignación de recursos a aquellos que contribuyen económicamente, por lo que como tal no proporciona una cobertura sanitaria universal. Se financia mayoritariamente de forma conjunta por empresarios y trabajadores a través de retenciones en la nómina.

En general, es un sistema sanitario de modelo mixto que incorpora una combinación de proveedores privados y públicos, y permite un gasto más flexible en asistencia sanitaria. Los proveedores y los hospitales suelen ser privados, mientras que las aseguradoras suelen ser públicas. Algunos países, como Francia o Corea, tienen una única aseguradora, mientras que otros, como Alemania, tienen múltiples aseguradoras que compiten entre sí, aunque la fijación de precios está controlada por el Gobierno, como también se observa en el modelo Beveridge. [6][7] Este modelo está presente en Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos, Japón y Suiza.

En Alemania, la introducción del sistema Bismarck original supuso un importante descenso de la mortalidad [8], lo cual se cree que fue debido, principalmente, a la prevención de enfermedades contagiosas. En su conjunto, los modelos de asistencia sanitaria de Bismark suelen tener una accesibilidad significativamente mayor, menores tiempos de espera y, a menudo, una asistencia sanitaria de mayor calidad y más orientada al consumidor, lo que se cree que es el resultado de la competencia entre los proveedores de asistencia sanitaria.[8] La principal crítica al modelo de Bismarck es cómo atender a los que no pueden trabajar o no cotizan, incluyendo las poblaciones longevas; y el desequilibrio entre jubilados y empleados.

El modelo de seguro de salud nacional[ edit | edit source ]

Este sistema combina elementos de los modelos Beveridge y Bismarck de asistencia sanitaria. Por lo general, la financiación procede de un programa de seguros gestionado por el Gobierno, al que pagan todos los ciudadanos, como vemos en el modelo Beveridge, pero utiliza predominantemente proveedores del sector privado. Este modelo proporciona un seguro universal que no obtiene beneficios ni deniega reclamaciones y, como tal, sin necesidad de marketing, sin motivos financieros para denegar reclamaciones y sin ánimo de lucro, estos programas de seguro universal tienden a ser más baratos y mucho más sencillos desde el punto de vista administrativo que los modelos de seguros privados o con ánimo de lucro.

El sistema de pagador único suele tener un considerable poder de mercado para negociar precios más bajos; el sistema de Canadá, por ejemplo, ha negociado precios tan bajos con las empresas farmacéuticas que los estadounidenses han rechazado sus propias farmacias para comprar medicamentos al norte de la frontera. Los planes nacionales de seguros sanitarios también controlan los costes, limitando los servicios médicos que pagarán, o haciendo que los pacientes esperen para ser atendidos, lo que constituye la principal crítica a estos modelos. La posibilidad de que se produzcan largas listas de espera y retrasos en el tratamiento puede considerarse un grave problema de política sanitaria. Este modelo está presente en Canadá, Taiwán y Corea del Sur; y el modelo de Medicare en los Estados Unidos de América se basa en este modelo.

El modelo privado[ edit | edit source ]

Las disparidades en la atención sanitaria debidas a la situación socioeconómica y al origen étnico se dan en todos los países. En la actualidad, hay un número limitado de países en todo el mundo que han establecido sistemas nacionales de asistencia sanitaria, y la mayoría de ellos ofrecen una asistencia médica nacional ad hoc, que se presta en régimen privado o de pago por tratamiento. Esto significa normalmente que los que tienen dinero tienen acceso a la atención sanitaria, mientras que los que no tienen dinero no tienen acceso. En muchas regiones aisladas o rurales del mundo, cientos de millones de personas pueden pasar toda su vida sin acceder nunca a los servicios sanitarios.[7] En este tipo de modelo, la sanidad sigue estando impulsada por los ingresos. Este modelo de asistencia sanitaria está presente, sobre todo, en las comunidades aisladas y se observa, especialmente, en las zonas rurales de India, China, África y Sudamérica, así como entre las poblaciones sin seguro o con un seguro insuficiente en los Estados Unidos de América.

Componentes de los sistemas sanitarios[ edit | edit source ]

El sistema sanitario está formado por todas las organizaciones, instituciones, recursos y personas cuyo objetivo principal es mejorar la salud. Los componentes clave de un sistema sanitario que funcione bien deben incluir: [9]

Liderazgo y gobernanza[ edit | edit source ]

El liderazgo y la gobernanza consisten en garantizar la existencia de marcos políticos estratégicos y su combinación con una supervisión eficaz, creación de alianzas, regulación, atención al diseño del sistema y responsabilidad.

  • Leyes, políticas, planes y estrategias que abordan la rehabilitación.
  • Estructuras de gobierno, mecanismos de regulación y procesos de responsabilidad que abordan la rehabilitación.
  • Procesos de planificación, colaboración y coordinación en rehabilitación. [2]

Financiación[edit | edit source]

Recaudar fondos suficientes para la sanidad, de forma que se garantice que las personas puedan utilizar los servicios necesarios y estén protegidas contra posibles problemas financieros o el empobrecimiento asociado a tener que pagarlos. Ofrecer incentivos para que proveedores y usuarios sean eficientes.

  • Gasto sanitario en rehabilitación.
  • Financiación sanitaria y estructuras de pago que incluyan la rehabilitación.[2]

Personal sanitario[ edit | edit source ]

El personal sanitario trabaja de forma receptiva, justa y eficiente para lograr los mejores resultados sanitarios posibles, dados los recursos y las circunstancias disponibles (es decir, hay suficiente personal, distribuido de forma equitativa y este es competente, productivo y resolutivo).

  • Personal sanitario capaz de realizar intervenciones de rehabilitación – incluida la medicina física y rehabilitación, el personal encargado de las terapias de rehabilitación y la enfermería de rehabilitación.[2]

Productos sanitarios – Medicina y tecnología esenciales[ edit | edit source ]

Acceso equitativo a productos médicos esenciales, vacunas y tecnologías de calidad, seguridad, eficacia y rentabilidad garantizadas, y de uso científicamente sólido y rentable.

  • Medicamentos y tecnología utilizados habitualmente por las personas que acceden a la rehabilitación, especialmente productos de asistencia.[2]

Infraestructura sanitaria – Prestación de servicios[ edit | edit source ]

La prestación de servicios puede definirse como la forma en que se combinan los recursos para permitir la realización de una serie de intervenciones o acciones sanitarias.

  • Los servicios sanitarios que llevan a cabo intervenciones de rehabilitación, incluidos los hospitales, centros, departamentos y unidades de rehabilitación especializados; los hospitales y clínicas terciarios y secundarios; los centros de atención primaria y los entornos comunitarios.[2]

Sistemas de información sanitaria[ edit | edit source ]

Garantizar la producción, análisis, difusión y uso de información fiable y precisa sobre los determinantes de la salud, el rendimiento del sistema sanitario y el estado de salud.

  • Datos relevantes para la rehabilitación en los sistemas de información sanitaria, como datos sobre el estado funcional de la población, datos sobre la disponibilidad y el uso de la rehabilitación, y datos sobre los resultados de la rehabilitación.
  • Investigación relevante para las políticas y programas de rehabilitación.[2]

Rehabilitación en los sistemas de salud[ edit | edit source ]

Aunque reconocemos que la rehabilitación, junto con otros servicios sanitarios, se presta en el contexto de un problema de salud específico, su integración en el sistema sanitario no es actualmente eficaz en muchas zonas del mundo. Se ha sugerido que esto es resultado de la escasa atribución de responsabilidades para la integración de la rehabilitación en los sistemas sanitarios. En algunos países la rehabilitación se asocia más a la discapacidad[11], por lo que, a menudo, es dirigida y administrada por los servicios de bienestar social, mientras que en otros países la gobernanza de la rehabilitación es compartida entre los ministerios de sanidad y de bienestar social.

Rehabilitación en los Sistemas de Salud de la Organización Mundial de la Salud proporciona recomendaciones basadas en pruebas e informadas por expertos, y declaraciones de buenas prácticas para apoyar a los sistemas de salud y a las partes interesadas en el fortalecimiento y la ampliación de los servicios de rehabilitación de alta calidad, para que puedan responder mejor a las necesidades de las poblaciones e integrar los servicios de rehabilitación de manera efectiva. [12]

Los servicios de rehabilitación deben estar integrados en los sistemas sanitarios[ edit | edit source ]

Fortaleza: condicional

Calidad de la evidencia: muy baja

Aunque la rehabilitación de una enfermedad suele prestarse junto con otros servicios sanitarios, actualmente, no está integrada de forma efectiva en los sistemas de salud de muchas partes del mundo. Esto se ha atribuido, en parte, a cómo y quién gestiona la rehabilitación [11][13]. Es necesario asignar claramente la competencia en materia de rehabilitación para que esta se integre eficazmente en los sistemas sanitarios. En la mayoría de las situaciones, el ministerio de sanidad será el organismo más adecuado para gestionar la rehabilitación, con fuertes vínculos con otros sectores relevantes, como la asistencia social, la educación y el trabajo.[12]

Los servicios de rehabilitación deben estar integrados en y entre los niveles primario, secundario y terciario de los sistemas de salud[ edit | edit source ]

Fortaleza: fuerte

Calidad de la evidencia: muy baja

El subdesarrollo de la rehabilitación en muchos países y las ideas erróneas generalizadas de que la rehabilitación es un complemento de lujo de la atención básica o sólo para las personas con discapacidades importantes, han dado lugar, a menudo, a la existencia de servicios sólo en determinados niveles de los sistemas sanitarios. Sin embargo, la rehabilitación es necesaria en todos los niveles, para la identificación de las necesidades y para una continuidad efectiva de la atención a lo largo de la recuperación de la persona. Vías de derivación estandarizadas y otros mecanismos de coordinación entre niveles ayudan a garantizar una buena transición de la atención, para obtener resultados óptimos.[12]

Debe haber un equipo de rehabilitación multidisciplinar[ edit | edit source ]

Fortaleza: fuerte

Calidad de la evidencia: alta

Un equipo multidisciplinar en el sistema sanitario garantiza que se puedan satisfacer las diversas necesidades de rehabilitación en los distintos ámbitos de actividad. Aunque la rehabilitación multidisciplinar no siempre es necesaria, se ha demostrado que es eficaz en el tratamiento de muchas enfermedades, especialmente las crónicas, complejas o graves [14][15][16] (8–10). Dado que las distintas disciplinas de la rehabilitación requieren competencias específicas, un equipo multidisciplinar puede mejorar considerablemente la calidad de la asistencia.[12]

Deben existir servicios de rehabilitación tanto comunitarios como hospitalarios[ edit | edit source ]

Fortaleza: fuerte

Calidad de la evidencia: moderada

La rehabilitación, tanto en el ámbito hospitalario como en el comunitario, es necesaria para garantizar intervenciones en el momento necesario y acceso a los servicios. La rehabilitación en el ámbito hospitalario permite una intervención precoz que puede acelerar la recuperación, optimizar los resultados y facilitar el alta sin contratiempos [11][17]. Muchas personas necesitan rehabilitación más allá del alta hospitalaria, mientras que otras pueden necesitar servicios únicamente en la comunidad. Las personas con problemas de desarrollo, sensoriales o cognitivos, por ejemplo, pueden beneficiarse de intervenciones a largo plazo que, a menudo, se realizan mejor en casa, en la escuela o en el lugar de trabajo[18].[12]

Los hospitales deben incluir unidades de rehabilitación especializadas para pacientes ingresados con necesidades complejas[ edit | edit source ]

Fortaleza: fuerte

Calidad de la evidencia: muy alta

Las salas de rehabilitación especializadas ofrecen intervenciones intensivas y altamente especializadas para restablecer la funcionalidad de las personas con necesidades de rehabilitación complejas. En algunos casos, los resultados son superiores a los de la rehabilitación proporcionada en unidades generales, como en el contexto de la amputación de miembros inferiores[19], lesión medular[20] , ictus[16] y en el cuidado de las personas mayores.[21][12]

En los casos en que exista o vaya a existir un seguro médico, este debe cubrir los servicios de rehabilitación[ edit | edit source ]

Fortaleza: condicional

Calidad de la evidencia: muy baja

El seguro sanitario es un mecanismo habitual para disminuir las barreras financieras a los servicios sanitarios, pero la inclusión de la rehabilitación en la cobertura del seguro es variable y, en muchas partes del mundo, el seguro sanitario sólo protege a una minoría de la población (17). Cuando el seguro sanitario incluye la rehabilitación, el acceso y uso de los servicios de rehabilitación aumenta. Por tanto, este mecanismo debería formar parte de iniciativas más amplias, para mejorar la accesibilidad a los servicios de rehabilitación.[12]

Deben asignarse recursos financieros a los servicios de rehabilitación para aplicar y mantener las recomendaciones sobre la prestación de servicios[ edit | edit source ]

Fortaleza: fuerte

Calidad de la evidencia: muy baja

La forma en la que los sistemas sanitarios asignan los recursos financieros afecta de manera significativa a la prestación de servicios, pero muchos países no asignan presupuestos específicos para los servicios de rehabilitación[22]. La asignación de recursos para la rehabilitación puede aumentar tanto la disponibilidad como la calidad de los servicios de rehabilitación y minimizar los gastos personales, que son una barrera importante para la utilización de los servicios.[11][12]

Las políticas de financiación y contratación deben garantizar que los productos de asistencia estén a disposición de todos los que los necesitan y que se proporcione una formación adecuada a los usuarios[ edit | edit source ]

Los productos de asistencia juegan un papel importante en la mejora de la funcionalidad y el aumento de la independencia y la participación; sin embargo, el acceso a estos productos puede resultar difícil, especialmente en algunos países de ingresos bajos y medios[23]. Es importante no sólo aumentar el acceso y la posibilidad de adquirir productos de asistencia, sino también formar a los usuarios en el uso eficaz y seguro de los productos y en su mantenimiento a lo largo del tiempo, cuando sea necesario. Los profesionales de la rehabilitación pueden garantizar que los productos de asistencia que reciben las personas son adecuados para ellas y su entorno, y se adaptan a medida que evolucionan las necesidades de los usuarios.[12]

Conclusión[edit | edit source]

La asistencia sanitaria inadecuada está presente en todos los países, y ningún país tiene un sistema sanitario perfecto. La salud es un derecho humano básico y la mejora de la asistencia sanitaria debería ser un objetivo de todos los países. [3] Los sistemas sanitarios de los diferentes países están fuertemente influenciados por las normas y valores que prevalecen en las respectivas sociedades y, a menudo, reflejan expectativas y normas sociales y culturales muy arraigadas. Aunque estos valores fundamentales se originan fuera de la estructura formal del sistema sanitario, suelen definir su carácter general. [24] Los problemas a los que se enfrenta cada país a la hora de construir un sistema de asistencia sanitaria pueden ser muy diferentes en función de sus necesidades, que se ven afectadas por una gran variedad de factores, como la economía, el clima, el tamaño de la población, etc. Ningún sistema sanitario es idéntico ni está completamente exento de problemas, por lo que un método que funcione en un país no será completamente transferible a otro, debido a las diferentes preocupaciones, prioridades y mentalidades en materia de salud.

La salud es un derecho humano básico y una atención sanitaria que mejore la vida de todos los ciudadanos mejorará el país en su conjunto. Por ello, las mejoras en la asistencia sanitaria y un sistema sanitario sostenible proporcionarán una atención de calidad a todos los ciudadanos, razón por la que deberían ser un objetivo prioritario de todos los países.

Recursos[edit | edit source]

Recursos de la Organización Mundial de la Salud[ edit | edit source ]

Modelos de sistemas sanitarios[ edit | edit source ]

Referencias [edit | edit source]

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  2. 2.0 2.1 2.2 2.3 2.4 2.5 2.6 2.7 2.8 Rehabilitation in health systems: guide for action. Geneva: World Health Organization; 2019. Licence: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.
  3. 3.0 3.1 Cieza, Alarcos. Healthcare Systems Around the World. Global Health An Online Journal for the Digital Age. 2019
  4. 4.0 4.1 World Health Encyclopedia. Medicine – Health System. Available from: https://www.newworldencyclopedia.org/entry/Health_care (accessed on 30 June 2021)
  5. McCANE D. Health Care Systems-Four Basic Models. Physicians For A National Health Program (PNHP). 2010;6.
  6. Physicians for a National Health Program. Health Care Systems ­ Four Basic Models. Available from: https://members.physio-pedia.com/wp-content/uploads/2019/02/Health-Care-Systems-Four-Basic-Models-18502.pdf (Accessed 26 June 2021)
  7. 7.0 7.1 Wallace, Lorraine S. A view of health care around the world. Annals of family medicine vol. 11,1 (2013): 84. doi:10.1370/afm.1484
  8. 8.0 8.1 VoxEU. Bismark’s Health Insurance and Its Impact on Mortality. Available from: https://voxeu.org/article/bismarck-s-health-insurance-and-its-impact-mortality (accessed 2 May 2021).
  9. World Health Organization. Health Systems.Available from: http://www.who.int/healthsystems/en/ (Accessed 20/06/2021)
  10. Global Health with Greg Martin. Health Systems Available from: https://youtu.be/ECkeJQd2IdY[last accessed 30/07/21]
  11. 11.0 11.1 11.2 11.3 World Health Organisation. World Report on Disability. Geneva: World Health Organization and The World Bank; 2011.
  12. 12.0 12.1 12.2 12.3 12.4 12.5 12.6 12.7 12.8 Rehabilitation in Health Systems. Geneva: World Health Organization; 2017. Licence: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.
  13. World Health Organisation. Disability and Rehabilitation Status: review of disability issues and rehabilitation services in 29 African countries. Geneva: World Health Organization; 2004.
  14. Kamper SJ, Apeldoorn AT, Chiarotto A, Smeets RJ, Ostelo RW, Guzman J, et al. Multidisciplinary biopsychosocial rehabilitation for chronic low back pain. Cochrane Database Syst Rev 2014;9:CD000963.
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  20. Smith M. Ecacy of specialist versus non-specialist management of spinal cord injury within the UK. Spinal Cord 2002;40:10–6.
  21. Bachmann S, Finger C, Huss A, Egger M, Stuck AE, Clough-Gorr KM. Inpatient rehabilitation specifically designed for geriatric patients: systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials. BMJ 2010;340:c1718.
  22. Global survey of government actions on the implementation of the standard rules of the equalisation of opportunities for persons with disabilities. Amman: South-North Centre for Dialogue and Development, Oce of the United Nations Special Rapporteur on Disabilities; 2006.
  23. Community-based rehabilitation: CBR Guidelines. Geneva: World Health Organization; 2010.
  24. Lameire N, Joffe P, Wiedemann M. Healthcare Systems – An International Review: An overview. Nephrology Dialysis Transplantation. 1999 Dec 1;14(suppl_6):3-9.


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