Fases de la rehabilitación

Introducción[edit | edit source]

Hay una necesidad creciente de rehabilitación en los sistemas sanitarios, ya que la población mundial está aumentando. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 3 personas necesita acceder a rehabilitación [1][2], sin embargo, hay más de un 50% de personas que necesitan rehabilitación en los países de ingresos bajos y medios que no tienen acceso a rehabilitación. El tipo de cuidados y las necesidades de rehabilitación variarán enormemente en función de una serie de factores en los que influyen específicamente tanto la gravedad de la enfermedad como la complejidad de la misma. El tipo de atención variará para cubrir las necesidades de la persona, desde la atención a agudos, en caso de enfermedad/lesión aguda o de agravamiento de una afección actual que requiera una intervención rápida, hasta la atención subaguda y la atención a largo plazo cuando el estado de la persona sea más estable.

Atención de agudos[ edit | edit source ]

Una definición razonable de atención de agudos debe incluir las acciones diagnósticas y curativas más sensibles al tiempo y orientadas individualmente, cuyo objetivo principal es mejorar la salud y, como tal, la definición propuesta incluye los componentes del sistema sanitario, o plataformas de prestación de atención, utilizados para tratar episodios repentinos, a menudo inesperados, urgentes o que son una emergencia, de lesiones y enfermedades, independientemente de su causa principal, que pueden llevar a la muerte o discapacidad si no se interviene rápidamente. La atención de agudos desempeña un papel vital en la prevención de la muerte y la discapacidad, y la integración de la atención de agudos con la atención preventiva y primaria completa un paradigma de sistema sanitario que abarca en su totalidad todos los aspectos esenciales de la prestación de asistencia sanitaria.

Figura.1 Dominios en la atención de agudos

La atención de agudos abarca una serie de funciones clínicas de atención sanitaria, como la atención urgente, la atención de emergencia prehospitalaria, la atención de urgencias o traumatología, la cirugía de agudos, los cuidados críticos y la estabilización de pacientes hospitalizados a corto plazo. Puede requerir una visita o estancia en un centro de atención de urgencias, en el servicio de urgencias de un hospital o en otras instalaciones de corta estancia, junto con la asistencia de servicios de diagnóstico, cirugía o atención ambulatoria de seguimiento en la comunidad. La atención hospitalaria para pacientes agudos suele tener como objetivo dar el alta a los pacientes tan pronto como se les considere sanos y estables. Muchas intervenciones sencillas, efectivas y baratas de cuidados agudos pueden salvar vidas, a menudo, en las primeras 24 horas. Entre ellas están las que se ofrecen en las salas de cirugía básica de los hospitales de distrito que ofrecen tratamiento para traumatismos, embarazos de alto riesgo y otras afecciones quirúrgicas comunes. [3]

Los lugares de cuidados agudos incluyen el servicio de urgencias, cuidados intensivos, cuidados coronarios, cardiología, cuidados intensivos neonatales y muchas áreas generales en las que el paciente podría encontrarse mal de forma aguda y requerir una estabilización antes de ser trasladado a otra unidad para recibir más tratamiento. [4][3]

Dónde tienen lugar los cuidados agudos[ edit | edit source ]

a. Cuidados traumatológicos y cirugía de agudos[edit | edit source]

Tratamiento de personas con necesidades quirúrgicas agudas, como lesiones que ponen en peligro la vida, apendicitis aguda, hernias estranguladas u obstrucción intestinal (la causa más común de ingreso hospitalario). [3][5]

b. Servicio de emergencias[edit | edit source]

Tratamiento de personas con necesidades médicas agudas que ponen en peligro la vida o las extremidades, y necesidades potencialmente quirúrgicas, como infartos agudos de miocardio o accidentes cerebrovasculares agudos, o la evaluación de pacientes con dolor abdominal. [3] Pueden llevarlo a cabo los médicos de familia, para evitar complicaciones irreversibles, pero con frecuencia tiene lugar en el servicio de emergencias de un hospital, donde pueden evaluar las vías respiratorias, la respiración y la circulación, y tratar a los enfermos críticos para estabilizar su estado. Dependiendo de la gravedad, algunos casos pueden tratarse exclusivamente en el servicio de emergencias, mientras que otros serán remitidos para recibir atención especializada.

c. Servicio de urgencias[edit | edit source]

Atención directa en un centro que presta atención médica fuera de un servicio de emergencias hospitalario, normalmente de forma no programada y sin cita previa, como en una unidad de lesiones menores, por ejemplo, tratamiento de una lesión menor como un esguince, torcedura o fractura; enfermedad estacional; fiebre o tras una exacerbación de una enfermedad crónica.[3][6]

d. Estabilización a corto plazo[edit | edit source]

Como su nombre indica, la estabilización a corto plazo se centra en estabilizar a la persona para minimizar o controlar los síntomas de su enfermedad hasta que pueda recibir el tratamiento definitivo. Algunos ejemplos son la administración de fluidos intravenosos a un paciente gravemente herido, antes de su traslado a un quirófano.

e. Atención prehospitalaria[edit | edit source]

Los cuidados se prestan en la comunidad hasta que el paciente llega a un centro sanitario oficial capaz de prestarle una atención definitiva. Como ejemplos se incluyen la prestación de atención por parte del personal de las ambulancias o la evaluación de problemas de salud agudos por parte de los profesionales sanitarios locales y pueden incluir:

  1. Primeros auxilios.
  2. Atención prehospitalaria básica.
  3. Atención prehospitalaria avanzada.

f. Cuidados críticos[edit | edit source]

Los cuidados críticos son la atención especializada de los pacientes cuyas afecciones ponen en peligro su vida y que requieren una atención integral y una vigilancia constante, normalmente en unidades de cuidados intensivos. Algunos ejemplos son los pacientes con problemas respiratorios graves que requieren intubación endotraqueal y los pacientes con convulsiones causadas por la malaria cerebral.[4][3]

Servicios que se prestan en la atención de agudos[ edit | edit source ]

La atención de agudos es una rama de la atención sanitaria en la que el paciente recibe un tratamiento activo pero de corta duración para una lesión o episodio de enfermedad grave, una afección médica urgente o durante la recuperación de una intervención quirúrgica, que generalmente es prestada por equipos de profesionales sanitarios de diversas especialidades médicas y quirúrgicas; pudiendo incluir una combinación de cuidados de rehabilitación (fisioterapia, terapia ocupacional, terapia respiratoria y logopedia), según sea necesario, en función de la persona, para garantizar el retorno a una función óptima.

Los cuidados agudos ayudan a los pacientes a mejorar su calidad de vida y les permiten estar aptos para pasar a la siguiente fase de cuidados, acorde a sus necesidades, sea cual sea. El paso de la atención de agudos a la siguiente fase de rehabilitación es una decisión importante que puede tener un impacto significativo en la calidad de la atención prestada al paciente y en su vida.

Atención de subagudos[ edit | edit source ]

Los cuidados subagudos son los que se prestan a personas que generalmente tienen un estado más estable y ya no cumplen los criterios de los cuidados agudos, pero que pueden necesitar una ayuda médica continua para gestionar un problema de salud nuevo o cambiante. Apoya al individuo para que recupere o adapte su capacidad para llevar a cabo las actividades de la vida diaria.[7] El modelo de atención de subagudos que se lleva a cabo en EE.UU. se centra en la ampliación de los servicios médicos para agudos, más allá del periodo de inestabilidad aguda, mediante una unidad de cuidados no agudos dentro o cerca del hospital, con el fin de acortar la duración de la atención hospitalaria de agudos.

Los cuidados subagudos, a menudo considerados un escalón por debajo de los cuidados agudos, suelen tener lugar en un centro especializado donde la persona recibe una cantidad limitada de tratamiento. Algunos ejemplos son los centros de rehabilitación en los que se lleva a cabo fisioterapia, terapia ocupacional y/o logopedia. Otros tipos de cuidados subagudos son el cuidado de heridas, la terapia antibiótica por vía intravenosa, el tratamiento del dolor, la diálisis y el tratamiento por prescripción médica de afecciones cardíacas, pulmonares y otras, como la diabetes o la hipertensión. Los cuidados subagudos también pueden incluir cuidados postquirúrgicos de corta duración, en los que la persona permanece como paciente interno en el centro, en lugar de visitarlo para recibir tratamiento.

Dónde tienen lugar[ edit | edit source ]

Los cuidados subagudos se realizan generalmente en hospitales, domicilios, centros de salud o centros de rehabilitación especializados.[7]

Servicios prestados en la atención de subagudos[ edit | edit source ]

Generalmente, las intervenciones que se realizan en los cuidados subagudos están orientadas a objetivos que combinan una serie de servicios como la fisioterapia, la terapia ocupacional y la logopedia.[7]

Beneficios de los cuidados subagudos[ edit | edit source ]

  • Disminuyen el tiempo de hospitalización (si se está en un hospital).
  • Proporcionan apoyo para lograr una función óptima.
  • Apoyan la adaptación y ayudan a manejar los cambios derivados del estado de salud y a gestionar las tareas cotidianas. [7]

Atención de postagudos[ edit | edit source ]

Aunque los cuidados postagudos también proporcionan un tratamiento médico continuado tras la estancia en el hospital, mantienen el énfasis en la recuperación, rehabilitación y control de los síntomas. Las personas que se recuperan de una enfermedad cardíaca o pulmonar, de un ictus o trastorno neurológico, o de una intervención quirúrgica ortopédica, suelen necesitar tratamientos de rehabilitación que les ayuden a salvar la distancia entre el hospital y el hogar.

El modelo de atención de postagudos está diseñado para ayudar a los pacientes a pasar de la enfermedad a la recuperación, evitando la necesidad de un centro de atención a largo plazo para esas personas que pueden recibir atención en casa. Se basa en una serie de servicios destinados a ayudar a las personas a volver a casa con éxito después del alta hospitalaria, para favorecer la transición de la recuperación a la autonomía funcional.

Los objetivos principales de los cuidados postagudos se extienden más allá de los aspectos médicos y abarcan la prestación de una atención integrada de transición adecuada, para los pacientes con posibilidades de recuperación funcional, facilitando así el regreso a su lugar de residencia y maximizando el bienestar y la independencia, con el fin de que puedan volver a vivir la mejor vida posible.

Los servicios de cuidados postagudos van desde la rehabilitación intensiva a corto plazo hasta los cuidados restaurativos a largo plazo. Algunos pacientes se recuperan por completo, mientras que otros aprenden a controlar los síntomas de su enfermedad crónica o a compensar las pérdidas funcionales derivadas de su discapacidad.[7]

Dónde tienen lugar[ edit | edit source ]

Dependiendo de las necesidades del paciente, los cuidados postagudos pueden incluir una estancia en un centro, como un centro de enfermería especializada o un centro de rehabilitación para pacientes internos o externos; un hospital de cuidados de larga duración; cuidados en el hogar a través de una agencia de salud domiciliaria; o en escuelas y lugares de trabajo cuando la persona vuelve a los estudios o a trabajar.[7]

Servicios prestados en la atención de postagudos[ edit | edit source ]

En este caso hay un solapamiento con los cuidados subagudos, ya que los cuidados postagudos pueden incluir también la rehabilitación y otros servicios después de un episodio de cuidados agudos. Sin embargo, los cuidados postagudos también cubren los servicios paliativos para los pacientes que se acercan al final de su vida y estos, junto con otros servicios para postagudos, pueden prestarse en un centro o mediante un tratamiento ambulatorio en el domicilio del paciente. Debido al creciente envejecimiento de la población, se ha producido un importante crecimiento en el ámbito de los cuidados postagudos.[7]

Atención de larga duración[ edit | edit source ]

Los cuidados de larga duración son parte integral de los sistemas sanitarios y sociales e incluyen las actividades realizadas para las personas que necesitan asistencia de cuidadores informales (familia, amigos y vecinos) o cuidadores formales, incluyendo profesionales y auxiliares (trabajadores sanitarios, sociales y otros). La necesidad de cuidados de larga duración está influenciada por los cambios en las capacidades funcionales físicas, mentales y/o cognitivas que, a su vez, están influenciadas por el entorno, a lo largo de la vida del individuo.

Los cuidados de larga duración permiten a las personas que experimentan una disminución significativa de sus capacidades, recibir los cuidados y el apoyo que les permitan llevar una vida acorde con sus derechos básicos, libertades fundamentales y dignidad humana. El objetivo de los cuidados de larga duración es garantizar que una persona, que no es totalmente capaz de cuidar de sí misma a largo plazo, pueda mantener la mejor calidad de vida posible, con el mayor grado de independencia, autonomía, participación, realización personal y dignidad humana, y debería incluir el respeto a los valores, preferencias y necesidades de esa persona.

Los servicios de cuidados de larga duración incluyen servicios sanitarios tradicionales, como el manejo de enfermedades crónicas, la rehabilitación, los cuidados paliativos, la promoción y los servicios preventivos, y también pueden incluir servicios de asistencia, como el cuidado y el apoyo social, que deben integrarse y prestarse de forma continuada con los principios básicos subyacentes de la atención centrada en la persona. La importancia de garantizar la continuidad de los cuidados y de maximizar las oportunidades de proporcionar un equilibrio óptimo de atención constituye un sólido argumento a favor de la integración de los cuidados de larga duración en los servicios sanitarios generales y, cuando se integran eficazmente, los cuidados de larga duración pueden contribuir a reducir el uso inadecuado de los servicios sanitarios para agudos.

Los cuidados de larga duración pueden ser institucionales o domiciliarios, formales o informales.

  • Los cuidados institucionales o residenciales de larga duración se definen como la prestación de dichos cuidados a tres o más personas no relacionadas entre sí en el mismo lugar. Las comunidades asistenciales ofrecen una amplia gama de servicios de atención sanitaria, personal y de apoyo a los adultos que tienen una capacidad de autocuidado limitada. En EE.UU. unos 2,1 millones de personas residen en centros de atención de larga duración[2].
  • La atención domiciliaria puede prestarse exclusivamente en el hogar o combinarse con la atención en la comunidad (como en centros de día o en el marco de acuerdos de atención de relevo) y también puede considerarse que incluye la atención prestada a personas cuyo «hogar» queda fuera de las definiciones convencionales (por ejemplo, familias itinerantes o personas que viven en barrios marginales). Las personas que requieren cuidados de larga duración en el hogar pueden necesitar también otros servicios, como cuidados agudos de salud física o mental y rehabilitación, junto con ayuda económica, social y legal.
  • La atención formal puede estar financiada y organizada públicamente, pero los servicios pueden ser prestados por organizaciones gubernamentales, por ONG (locales, nacionales o internacionales) o por el sector privado. Suelen proporcionarla profesionales (médicos, enfermeras, trabajadores sociales, etc.) y auxiliares, como los cuidadores personales (que ayudan a bañarse, vestirse, etc.). En algunas comunidades, los «sanadores» tradicionales pueden ser una importante fuente adicional de atención.
  • El cuidado informal incluye el proporcionado por los miembros de la familia nuclear y otros familiares, vecinos, amigos y voluntarios, así como la asistencia organizada a través de organizaciones de voluntariado, como los organismos religiosos.

Referencias [edit | edit source]

  1. World Health Organisation. Health Topic – Rehabilitation. Available from: https://www.who.int/health-topics/rehabilitation#tab=tab_1 (accessed 30 June 2021)
  2. 2.0 2.1 World Health Organisation. Rehabilitation Key Facts. Available from: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/rehabilitation (accessed 2 May 2021).
  3. 3.0 3.1 3.2 3.3 3.4 3.5 Hirshon JM, Risko N, Calvello EJ, Ramirez SS, Narayan M, Theodosis C, O’Neill J. Health systems and services: the role of acute care. Bulletin of the World Health Organization. 2013;91:386-8.
  4. 4.0 4.1 World Health Organization. Integrated management of adolescent and adult illness: interim guidelines for first-level facility health workers. World Health Organization; 2004.
  5. Ball CG, Hameed SM, Brenneman FD. Acute care surgery: a new strategy for the general surgery patients left behind. Canadian journal of surgery. 2010 Apr;53(2):84.
  6. Ramanayake RP, Sudeshika Ranasingha SL. Management of emergencies in general practice: role of general practitioners. Journal of family medicine and primary care. 2014 Oct;3(4):305.
  7. 7.0 7.1 7.2 7.3 7.4 7.5 7.6 HealthyWA. Subacute Care. Available from: https://www.healthywa.wa.gov.au/Articles/S_T/Subacute-care (accessed on 30 June 2021)


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