Editor original – Lucinda Hampton
Principales colaboradores – Lucinda hampton, Chrysolite Jyothi Kommu, Wendy Walker, Rachael Lowe, Naomi O’Reilly, Kim Jackson y Vidya Acharya
El proceso de regeneración nerviosa en el sistema nervioso periférico depende del tipo de lesión. La discapacidad funcional debida a las lesiones nerviosas está relacionada con la gravedad de la lesión. Antes de leer este artículo sería conveniente conocer bien el tipo de lesiones y las consecuencias de la denervación[1]. Lee la clasificación de las lesiones nerviosas periféricas como introducción a esta página.
Las lesiones de los nervios periféricos tienen numerosas causas, como las lesiones traumáticas, infecciones, problemas metabólicos (una de las causas más comunes es la diabetes mellitus), causas hereditarias, exposición a toxinas, tumores y causas iatrogénicas.[2]
Ve el siguiente vídeo para comprender los conceptos de daño y reparación de los nervios:
La presentación clínica varía según el nervio afectado, es decir, sensorial, motor o mixto.
Los signos y síntomas pueden incluir:[2]
Tras el diagnóstico de una lesión de un nervio periférico, es necesario realizar una exploración subjetiva y objetiva completa para obtener una visión clara de la forma en que la lesión está afectando al paciente. El examen debe centrarse en:
Depende de varios criterios (por ejemplo, miembro superior o inferior), pero podría incluir:
Consulta la base de datos de medidas de resultado.
El tratamiento está dirigido a:
El dolor neuropático afecta a la calidad de vida y es una consecuencia común de las lesiones nerviosas. El control del dolor es de suma importancia[5]. Rara vez se obtiene un alivio completo y el 40-60% de las personas encuentra medios para obtener un alivio parcial. Se adopta un enfoque multidisiplinar, con la mayor parte de las aportaciones del farmacólogo/s. Los anticonvulsivos y los antidepresivos tricíclicos son los medicamentos más utilizados para el dolor neuropático. Un fisioterapeuta puede emplear otras modalidades, que demuestran en diversos estudios su beneficio, como medicina complementaria para el alivio del dolor[1]. Éstas incluyen:
Una consecuencia de la denervación es la atrofia muscular y los déficits funcionales. Una unión neuromuscular (UNM) sana es fundamental para el control nervioso de los músculos. En numerosos estudios se ha visto que el TENS tiene un efecto positivo en el mantenimiento de la salud de las UNM y en la prevención de la atrofia muscular.[1]Un estudio de 2018 observó que el uso de TENS era más beneficioso si se retrasaba hasta una semana después del traumatismo, siendo el uso de 100hz el más beneficioso.[10]
El cuidado de los músculos es de suma importancia para evitar que se dañen las unidades musculares, en particular para prevenir: lesiones por calor o frío, sobreestiramiento por gravedad o técnicas incorrectas de levantamiento/transferencia, contracturas musculares. Los siguientes vídeos ofrecen una buena guía sobre las técnicas apropiadas que se utilizan en lo que respecta al ROM pasivo.
Las técnicas empleadas por el fisioterapeuta para lograr los objetivos anteriores son el masaje, US, hidroterapia, férulas, estiramientos pasivos y educación en habilidades de transferencia correctas.
Cuando se pueden iniciar los ejercicios de fortalecimiento muscular, es importante no dañar el tejido nervioso en proceso de curación: si se producen pinchazos, entumecimiento o aumento del dolor, el ejercicio es demasiado intenso y puede tener un efecto negativo en la curación.
Se emplean ejercicios de fortalecimiento muscular según corresponda, por ejemplo, isométricos, de progresión gradual de peso, de cadena abierta-cerrada, y puede emplearse el uso de arneses de apoyo para ayudar al movimiento y soportar el peso de la extremidad. Además, las férulas, frecuentemente tienen un lugar en el manejo de las lesiones de los nervios periféricos, incluyendo las férulas postoperatorias y las escayolas, así como las férulas para prevenir el desarrollo de deformidades, o incluso para subsanar las contracturas establecidas y mejorar la función, y de esta manera ayudar a la recuperación del paciente[13]. Las férulas estáticas y dinámicas pueden ayudar a que los músculos paralizados descansen en una posición óptima para evitar el sobreestiramiento y/o las contracturas. También ayudan a que los músculos no afectados funcionen de forma correcta. Ve el vídeo de abajo para ver ejemplos:
Un estudio reciente ha descubierto que el ejercicio puede potenciar el crecimiento axonal mediante un mecanismo dependiente de las neurotrofinas que actúa sobre las neuronas adultas del ganglio de la raíz dorsal.[15] También debe fomentarse la actividad aeróbica (30 minutos 4 veces por semana) por sus conocidos beneficios en materia de salud.
En el reaprendizaje de tareas funcionales, se utiliza el cerebro para recuperar la interacción viso-táctil y audio-táctil. En el miembro superior, la atención se centra en el aprendizaje de la motricidad fina. En las extremidades inferiores, el equilibrio y la coordinación son áreas de atención.
La reeducación sensorial ayuda a recuperar la sensibilidad[13]. En la estimulación sensorial se utilizan habitualmente los pellizcos y los golpecitos, el cepillado y el hielo.
Los déficits de propiocepción pueden mejorarse utilizando, por ejemplo, pelotas de ejercicio, plataformas de equilibrio, pelotas de malabares para las extremidades superiores, yoga, taichí.[16]
Los siguientes vídeos dan una idea de los ejercicios para la motricidad fina:
Consulta el Programa de Equilibrio de Otago como ejemplo de un buen programa de equilibrio.
Los tejidos blandos de la región y las regiones adyacentes abastecidas por el nervio dañado corren el riesgo de sufrir contracturas si se dejan en posiciones acortadas. Los ejercicios de PROM a diario son útiles para prevenir estos problemas, y las férulas estáticas protectoras removibles también pueden ser útiles para prevenir las contracturas. Para las articulaciones que están rígidas, se ha comprobado que las terapias con ultrasonidos y láser son beneficiosas.[1]
El dolor neuropático crónico tiene un efecto desestabilizador de la vida que causa estrés emocional y reduce la calidad de vida. Para tratar adecuadamente a un paciente con dolor neuropático, esto debe tenerse en consideración. El objetivo final no es simplemente reducir el dolor, sino lograr una mejor calidad de vida. Esto sólo puede lograrse si también se abordan la depresión, la ansiedad y los trastornos del sueño.[18]
Raffaella Molteni, Jun-Qi Zheng, Zhe Ying, Fernando Gómez-Pinilla, Jeffery L. Twiss
Proceedings of the National Academy of Sciences Jun 2004, 101 (22) 8473- Available from: https://www.pnas.org/content/101/22/84738478; DOI:10.1073/pnas.0401443101 (last accessed 26.3.2019)