Evaluación del dolor en personas desplazadas basada en pruebas – Estudio de caso 1

Editor original – Zafer Altunbazel

Principales colaboradoresNaomi O’Reilly, Jess Bell y Kirenga Bamurange Liliane

Título(edit | edit source)

Caso práctico del Sr. S tras una historia de desplazamiento y tortura

Resumen(edit | edit source)

El Sr. S. tiene un historial de dolor persistente y debilitante y de trastorno de estrés postraumático a raíz de una herida de bala en la cadera hace 4 años, que fue tratada en un hospital militar de campaña y a la que siguió un periodo de tiempo en prisión en el que fue sometido a tortura.

Palabras clave(edit | edit source)

Persona desplazada, Conflicto, Herida de bala, Lesión compleja, Prisión, Tortura, TEPT, Dolor persistente

Historia y características del paciente( editar | editar fuente )

El Sr. S. fue remitido a fisioterapia por un dolor debilitante en la pantorrilla, el tobillo y el pie izquierdos. Sus quejas empezaron hace 4 años después de que le dispararan en la cadera. La bala siguió una trayectoria diagonal y se fragmentó en el bajo vientre. Fue operado en un hospital militar e ingresado en prisión, donde fue sometido a torturas tras su tratamiento médico. El dolor debajo de la rodilla empezó esos días y fue empeorando poco a poco hasta hoy. El dolor tenía un carácter constante, agudo y quemante, y aumentaba con el movimiento y la bipedestación. Además, sufría regularmente dolores de cara y de cabeza.

No tenía ninguna enfermedad transmisible ni no transmisible, pero padecía insomnio y síntomas de TEPT, además de ansiedad. Tenía expectativas positivas sobre la fisioterapia, pero declaró que estaba muy preocupado y cansado por su dolor. Su puntuación CSI (Inventario de Sensibilización Central) estaba por encima del umbral clínico.

Resultados del examen( editar | editar fuente )

La exploración física reveló sensibilidad a la palpación en la zona abdominal inferior y por debajo de la rodilla. Hiperalgesia y la alodinia estaban presentes por debajo de la rodilla. No tenía pérdida de ROM ni de fuerza muscular en las extremidades, pero tenía la piel pálida y pérdida de pelo en el pie y el tobillo izquierdos. Curiosamente, las pruebas de tensión neural no provocaron dolor. La evaluación física para la cefalea de tipo tensional y la cefalea cervicogénica fue negativa.

Se le remitió para una exploración avanzada, pero el EMG y la ecografía doppler no mostraron ninguna anomalía en la conducción nerviosa ni en la circulación. La resonancia magnética no mostró ningún hallazgo neurológico que pueda relacionarse con la cefalea. Pero una segunda derivación al ortopedista reveló que aún tenía una fractura en la nariz desde los días de prisión y que era la causa probable del dolor de cabeza y cara.

Hipótesis clínica( editar | editar fuente )

Sobre la base de la información recogida y los hallazgos, fue difícil establecer una hipótesis clara, pero la disfunción del sistema nervioso parecía ser el principal motor del dolor. Un compromiso neurovascular debido a la herida de bala podría haber provocado un dolor neuropático y, con el tiempo, podría haber desencadenado una sensibilización central con la contribución de los síntomas del TEPT y los constantes dolores de cabeza.


Desarrollo profesional en tu idioma

Únete a nuestra comunidad internacional y participa en cursos online para todos los profesionales de la rehabilitación.

Ver cursos disponibles