Principios del tratamiento fisioterapéutico de la lesión medular

Original Editor Ewa Jaraczewska based on the course by Melanie Harding

Top ContributorsEwa Jaraczewska, Jess Bell and Kim Jackson

Introducción(edit | edit source)

El tratamiento de fisioterapia de la lesión medular (LME) es muy complejo y debe tener en cuenta no sólo la parálisis, sino también las consecuencias mucho más amplias del deterioro de las funciones corporales. Entre ellas se encuentran las funciones de la vejiga, el intestino, el sistema respiratorio y el cardiovascular. Además, los factores sociales y personales, la participación y el entorno influyen en la recuperación de las personas con una lesión medular.(1) Este curso tiene como objetivo presentar las ideas básicas de tratamiento durante las distintas etapas de la rehabilitación tras una lesión medular.

Principios básicos del tratamiento fisioterapéutico en la lesión medular(edit | edit source)

  • Los cuidados médicos iniciales y la rehabilitación se centran en minimizar los daños neurológicos adicionales en la médula espinal y mejorar la recuperación. (1)
  • El equipo multidisciplinar debe participar y se debe desarrollar un enfoque centrado en el paciente.(1)
  • El paciente debe tener acceso continuo a la atención especializada de seguimiento, equipos y tecnología avanzada.
  • Los objetivos del tratamiento deben estar relacionados con los gustos, los objetivos y las pasiones del paciente, los motores de su vida y los resultados esperados para los diferentes niveles de lesión.(2)
  • El tratamiento de las lesiones neurológicas y musculoesqueléticas debe centrarse en la presencia de debilidad, contractura y mal control motor.(1)
  • Deben utilizarse medidas de resultados para medir la progresión del tratamiento.(2)

Manejo precoz(edit | edit source)

El tratamiento precoz de una lesión medular comienza en cuanto el paciente está médicamente estable. Esto puede ocurrir días o semanas después de la lesión, dependiendo de la causa principal de la misma y de las complicaciones médicas y/o respiratorias posteriores.(1) La documentación de la evaluación paramédica puede servir como fuente de información válida para el fisioterapeuta, en relación con el mecanismo de la lesión del paciente, cuando se planifica la atención fisioterapéutica en esta fase.(3)

Recuperación neurológica(edit | edit source)

La recuperación neurológica tras una lesión medular traumática depende de la gravedad, el nivel y el mecanismo de la lesión.(4) Sin embargo, la recuperación neurológica no está asociada al tratamiento que recibe el paciente ni al país en el que se administra el tratamiento.(4) Los tres primeros meses después de la lesión medular son cruciales para la recuperación de las personas con una lesión medular completa ASIA A, cuando su nivel de lesión puede cambiar a ASIA B, C, D o E; el mayor número de conversiones es de ASIA A a ASIA B (5,6%).(5)(6) Estas conversiones se observan con mayor frecuencia en los pacientes con tetraplejia en comparación con los que tienen paraplejia.(6) Aunque la mayor parte de la recuperación se produce durante los tres primeros meses, puede continuar hasta un año después de la lesión.(7)

Los siguientes resultados de la evaluación inicial se consideran predictores de la recuperación neurológica:

  • Cuanto más bajo sea el nivel de la lesión cervical, mayor será el porcentaje de recuperación: el 85% de los pacientes con LME C6 se convertirán en C7.(8)
  • La fuerza del bíceps mayor o igual a 3/5 predice la recuperación motora de los extensores de la muñeca.(9)
  • Los músculos con un grado de 1-2,5/5 inicialmente alcanzarán una meseta de recuperación en un año. Los músculos con calificaciones de 0/5 durante la evaluación inicial continuarán su recuperación motora hasta los 24 meses.(10)

Puedes obtener más información sobre la escala ASIA aquí.

Prevención de complicaciones(edit | edit source)

Sistema respiratorio

Complicaciones respiratorias(edit | edit source)

Las funciones respiratoria y ventilatoria están deterioradas en más del 50% de las personas con una lesión medular.(11) Como resultado, los pacientes pueden experimentar dificultades para respirar o incapacidad para hacerlo. La neumonía puede influir en la duración de la estancia hospitalaria del paciente y en el resultado neurológico.(11) También se considera una causa importante de morbilidad y mortalidad en los pacientes con LME.(12) Otras complicaciones respiratorias son: atelectasia, retención de esputo e insuficiencia respiratoria.

El papel de la fisioterapia en la prevención de las complicaciones respiratorias:

La estimulación del diafragma es un nuevo método para ayudar a los pacientes con LME a reducir su dependencia de un ventilador mecánico. Otros beneficios son el fomento de la plasticidad neuromuscular, la mejora de la activación espontánea del diafragma y la función respiratoria, y la mejora de la respiración, el habla y la calidad de vida de las personas con lesiones medulares.(15) Puedes encontrar más información sobre la estimulación del diafragma aquí.

Puedes encontrar más información sobre el tratamiento respiratorio en una lesión medular aquí.

Zonas comunes de presión

Complicaciones tegumentarias (piel) (edit | edit source)

Las úlceras de decúbito pueden desarrollarse en un plazo de 6 horas o menos desde una lesión.(2) La prevención de las úlceras de decúbito pasa a ser responsabilidad de todo el equipo sanitario.

Papel del equipo multidisciplinar en la prevención de las úlceras por presión:

  • Educación del paciente sobre la liberación de la presión.
  • Animar al paciente a seguir un protocolo de liberación de la presión. Todos los miembros del equipo pueden participar en esto. Por ejemplo, los logopedas deben saber cómo ayudar al paciente a liberar la presión durante sus sesiones de terapia.
  • Enseñar al paciente los pasos para la liberación de la presión. Los pacientes deben aprender a instruir a otros en la liberación de la presión.
  • El manejo de la espasticidad es importante porque la espasticidad puede provocar úlceras por presión.(16)

Complicaciones vasculares (edit | edit source)

Las complicaciones cardiovasculares entre las personas con una lesión medular incluyen la hipotensión ortostática y la disreflexia autonómica.(17)La disreflexia autonómica

La disreflexia autonóminca es una hipertensión súbita y extrema en respuesta a estímulos aferentes procedentes del nivel de la lesión. Puede producirse hasta en el 90% de las personas con tetraplejia o paraplejia alta, y puede dar lugar a disfunción vascular, convulsiones, paro cardíaco, accidentes vasculares cerebrales y muerte.(18)

La hipotensión ortostática se produce cuando un paciente se pone en posición vertical y se produce una caída de al menos 20 mmHg en su presión arterial sistólica o 10 mmHg en su presión arterial diastólica.(19) Wang y col.(20) han reportado, sin embargo, que una disminución de la presión arterial no es suficiente para definir la hipotensión ortostática. Para confirmar la disfunción autonómica tras una lesión medular, es necesario cuantificar las respuestas de la presión arterial y la frecuencia cardíaca.(20) Las alteraciones de la función sistólica y diastólica que se manifiestan como fluctuaciones de la presión arterial (hiper e hipotensión) pueden provocar un deterioro cognitivo vascular en las personas con LME.(19)

Las personas con LME también tienen un mayor riesgo de trombosis venosa profunda (TVP).(21) Son múltiples los factores responsables de este mayor riesgo,(21) incluyendo:

  • Estasis venosa tras una lesión.
  • Lesión de la pared del vaso endotelial por la cirugía.
  • Una mayor tendencia a desarrollar coágulos sanguíneos asociados a traumatismos.

El papel de la fisioterapia en la prevención de las complicaciones cardiovasculares:

Puedes leer más sobre las complicaciones cardiovasculares asociadas a la lesión medular aquí.

Complicaciones musculoesqueléticas (edit | edit source)

Los problemas musculoesqueléticos son frecuentes en las personas con lesiones medulares. Las actividades realizadas con una mala biomecánica provocarán dolor de hombros y cuello. Los pacientes que permanecen en una misma posición durante un periodo prolongado de tiempo desarrollarán contracturas. La espasticidad puede disminuir la flexibilidad y provocar un acortamiento de los tejidos blandos.(23)(24) Las consecuencias de estas complicaciones son graves. Por ejemplo, cuando un paciente desarrolla un dolor en el hombro, no podrá impulsar una silla de ruedas ni realizar transferencias.

El papel de la fisioterapia en la prevención de las complicaciones musculoesqueléticas:(2)

  • Prevenir la contractura de las extremidades inferiores y superiores – tener en cuenta las articulaciones de los tobillos, rodillas, caderas y hombros para permitir: el posicionamiento en la silla de ruedas (tobillos, rodillas), la movilidad en la cama, las transferencias y el vestirse (hombros, caderas).
  • Facilitar la extensión del codo en pacientes con una LME C5/6 y la extensión de la muñeca en pacientes con una LME C6.
  • Educar sobre las posiciones en la cama y/o en la silla de ruedas que pueden reducir la espasticidad.
  • Reforzar la buena postura – utilizar sólo una o ninguna almohada bajo el cuello en decúbito supino, evaluación temprana para la sedestación y posición en la silla de ruedas.
  • Posicionamiento para el acortamiento funcional de los flexores largos de los dedos para facilitar el agarre por tenodesis (los pacientes deben estar en pronación con flexión de los dedos y extensión de la muñeca).

Complicaciones urológicas(edit | edit source)

Los pacientes con una lesión medular tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones urológicas. El riesgo es mayor para los hombres, las personas con LME cervical y los pacientes que utilizan un catéter tipo condón.(25) Las complicaciones del tracto urinario superior afectan a entre el 20 y el 30% de los pacientes con una lesión medular, el 49% desarrolla cálculos en la vejiga, el 47% sufrirá hidronefrosis (es decir, una acumulación de orina que hace que los riñones se estiren y se hinchen) y al 33% se le diagnosticará reflujo vesicoureteral, que hace que la orina fluya hacia atrás desde la vejiga hasta uno o ambos uréteres y, a veces, hasta los riñones.(25) Los siguientes problemas pueden aumentar el riesgo de infección de las vías urinarias:

  • Vaciado incompleto.
  • Uso de catéteres.
  • Aumento de la tensión del músculo de la vejiga.(25)

Los fisioterapeutas pueden ayudar a prevenir las infecciones urinarias y el llenado excesivo de la vejiga en pacientes con una lesión medular:(2)

  • Animar al paciente a beber suficiente agua.
  • Trabajar con un terapeuta ocupacional en relación al equipo adecuado para facilitar la hidratación independiente (portavasos de la silla de ruedas con una taza y una pajita larga para beber).
  • Siguiendo procedimientos asépticos con el cuidado del catéter, manteniendo el catéter fuera del suelo durante la terapia.
  • Mantener el horario para el cateterismo oportuno.

Complicaciones gastrointestinales(edit | edit source)

La lesión medular puede provocar una importante disfunción gastrointestinal y vesical,(26) que tienen un grave impacto en la salud general, la calidad de vida y la participación social de las personas con una lesión medular.  Algunos pacientes experimentan estreñimiento, dolor abdominal, náuseas o hinchazón. La disfunción colorrectal es la complicación gastrointestinal más común.(27) Las personas con una lesión medular deben ser educadas e instruidas sobre un programa intestinal adecuado, que permita la continencia y evite la impactación fecal.(28)

Las siguientes son actividades adicionales para ayudar a prevenir las comorbilidades gastrointestinales en las que el fisioterapeuta puede colaborar:

  • Ayudar al régimen intestinal para evitar el estreñimiento y prevenir la distensión del abdomen.
  • Educar para equilibrar el nivel de actividad y la ingesta.
  • Educar a los pacientes en la prevención de la obesidad.
  • Seguimiento de recuento de calorías.

Ejercicios de suelo

Preparación para la función(edit | edit source)

La introducción temprana de las intervenciones de fisioterapia durante la fase aguda de la rehabilitación tras una lesión medular debe centrarse en:

  • Enseñanza de movimientos para personas con una lesión medular C5/6/7, incluyendo la extensión del codo sin tríceps, y el agarre de tenodesis.
  • Fortalecimiento de los músculos inervados y parcialmente inervados, para su funcionamiento.
  • Facilitación de músculos débiles o paralizados.
  • Mantenimiento de la amplitud de movimiento de las articulaciones.
    • Educar al paciente sobre cómo realizar actividades funcionales y por qué son importantes los estiramientos, el fortalecimiento muscular, el posicionamiento y el entrenamiento de habilidades – dale la idea.
    • Informar al paciente sobre su estado, las complicaciones, los posibles resultados y la duración de la estancia y los objetivos. Hay que repetirlo constantemente, ya que los pacientes no siempre están dispuestos a escuchar la información que se les da.
    • Asegúrate de que el paciente tiene la capacidad cognitiva para el nivel de educación que se le ofrece. Hay que proporcionar imágenes para los que no saben leer, tener en cuenta el idioma (lengua materna o traductor competente) y la educación debe coincidir con el nivel educativo del paciente.
  • Asistencia en el manejo de la espasticidad.

Puedes leer más sobre las técnicas físicas en el tratamiento de la espasticidad aquí.

Fase de rehabilitación(edit | edit source)

El enfoque centrado en la persona para la rehabilitación de las lesiones medulares es bien conocido y defendido en los sistemas sanitarios, aunque la elección de los objetivos de rehabilitación puede variar según el país y su sistema. Este tipo de enfoque de la rehabilitación se centra no sólo en el funcionamiento físico de una persona con una lesión medular, sino también en sus necesidades y retos económicos, profesionales y sociales tras la lesión. Sin embargo, los pacientes y los profesionales sanitarios señalan que el establecimiento de objetivos en la rehabilitación de las lesiones medulares se refiere con demasiada frecuencia únicamente al funcionamiento físico, sin tener en cuenta el componente psicosocial, por ejemplo, los problemas familiares, el cambio de roles, etc.(29) A la hora de establecer los objetivos durante la fase de rehabilitación, es importante abordar las cuestiones relacionadas con la vida cotidiana del paciente mientras todavía está en el hospital.(30) Durante la fase de rehabilitación de la lesión medular, se debe hacer hincapié en: «tener objetivos definidos sobre hacia dónde se dirige, lo que es posible para el nivel neurológico y hacerlo específico para el paciente».(2) Además, es importante:

  • Movilizar al paciente lo antes posible.
  • Evaluar la necesidad de una faja abdominal para la hipotensión postural.
  • Diseñar un programa de sedestación progresivo y gradual para aumentar la resistencia del paciente al sentarse.

Silla de ruedas manual con cojín

Asiento y movilidad(edit | edit source)

Una silla de ruedas y un sistema de asiento adecuados son un derecho humano básico para una persona con una lesión medular.(31) Permite la independencia, la salud, la funcionalidad y la participación social.(32) Es una herramienta esencial para maximizar la calidad de vida de una persona con lesión medular.  A la hora de elegir el sistema de sedestación y movilidad, el paciente y el profesional sanitario deben tener en cuenta las barreras que existen al entrar en el domicilio del paciente o en las instalaciones de la comunidad, el principal medio de transporte del paciente (coche propio frente a transporte de la comunidad), el estado de salud actual del paciente (que puede empeorar o mejorar durante el curso de la rehabilitación), así como el dolor y las dificultades al utilizar un sistema de asiento y movilidad. Además, hay que tener en cuenta la edad del usuario, su nivel de lesión, su tamaño corporal, su sexo, su motivación, su modo de vida, sus funciones familiares y sociales y sus capacidades cognitivas.(2)

Cada sistema de asiento y movilidad incluye una base de silla de ruedas (manual o eléctrica) y componentes de asiento (cojín, respaldo, soporte de cabeza y brazos).(31) Para una persona con una lesión medular, el acceso equitativo y a largo plazo a servicios adecuados de sillas de ruedas y tecnología de asistencia debe ser una prioridad a la hora de preparar a esta persona para el alta de la rehabilitación. Incluye la evaluación de la tecnología de asistencia a la sedestación, la entrega, la formación, el mantenimiento y el seguimiento.(32)

Medida de Independencia Funcional

Resultados(edit | edit source)

Medida de Independencia Funcional (FIM, por sus siglas en inglés) permite cuantificar la cantidad de asistencia que el paciente requiere para:

La Medida de Independencia de la Médula Espinal  (SCIM, por sus siglas en inglés) aborda:

  • Cuidado personal (alimentación, aseo, baño y vestido).
  • Gestión de la respiración y de los esfínteres.
  • Capacidades de movilidad del paciente (cama y transferencias, y en el interior/exterior).

El SCIM se utiliza para guiar a los médicos en la determinación de las metas y objetivos del tratamiento para los pacientes con una LME.(33)

Lokomat

Enfoque funcional(edit | edit source)

Al abordar la capacidad funcional de un paciente, el clínico debe tener en cuenta los siguientes principios:

  • Tratar las deficiencias.
  • No ceñirse a los niveles funcionales normales (por ejemplo, rodar antes de sentarse), sino que se centre en las capacidades actuales del paciente.
  • Utilizar actividades como ejercicios.
  • Comprender todos los componentes de una actividad que se necesitan para una función específica.
  • Dividir las actividades en componentes más pequeños y trabajar en ellos.
  • El estiramiento, fortalecimiento y mantenimiento de la amplitud de movimiento son cruciales para un buen funcionamiento.
  • Utilizar a sus iguales para inspirar al paciente.
  • Hacer que los pacientes sientan que han logrado algo en una sesión, terminar con algo que hagan bien o disfruten.

Paciente en bipedestador

Las siguientes herramientas pueden utilizarse para facilitar la función:

  • Mesa basculante, bipedestador, barras paralelas de pie con una ortesis de pierna larga, cinta de correr, Lokomat para facilitar la marcha.
  • Estimulación eléctrica funcional (FES, por sus siglas en inglés) para facilitar la recuperación de la función muscular. (34)

Nuevas tecnologías(edit | edit source)

Las nuevas tecnologías disponibles en el tratamiento de las lesiones medulares están aún en sus primeras fases de desarrollo. Es necesario realizar ensayos clínicos a gran escala para que estas tecnologías tengan éxito.(2)

A continuación se presentan ejemplos de diversas tecnologías utilizadas en la recuperación tras una lesión medular:

  • Neuromodulación: es decir, modulación de la actividad neuronal.(35) Esto puede hacerse a través de la modulación farmacológica, la modulación eléctrica y la modulación optogenética. Algunos ejemplos de modulaciones eléctricas son:(36)
    • Estimulación cerebral: estimulación transcraneal de corriente directa (tDCS, por sus siglas en inglés), estimulación magnética transcraneal (TMS, por sus siglas en inglés), estimulación directa de la corteza motora (MCS, por sus siglas en inglés), estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés).
    • Estimulación medular: estimulación eléctrica epidural (EES, por sus siglas en inglés) y estimulación medular transcutánea (tcSCS, por sus siglas en inglés).
    • Estimulación periférica: estimulación eléctrica funcional (EEF).
    • Interfaz cerebro-máquina (BMI, por sus siglas en inglés).
  • Terapias basadas en células madre(39) – puedes leer más sobre las terapias celulares para la lesión medular aquí.

Pautas de ejercicio de la LME

Etapa posterior(edit | edit source)

Las necesidades cambiantes de las personas con lesión medular incluyen cambios en el estado de salud, cambios en el nivel de participación y cambios en la situación socioeconómica como resultado de la carga financiera tras una lesión medular.(44)

Estado de salud(edit | edit source)

Los cambios en el estado de salud incluyen, pero no se limitan a:

Actividades de ocio en la LME

Participación(edit | edit source)

Al considerar la participación/cambios en la participación a lo largo del tiempo, puede ser necesario modificar las actividades de ocio actuales o explorar otras nuevas.(44) Un estudio de Charlifue y Gerhart(46) muestra que la disponibilidad de recursos, el apoyo social y la participación continua en actividades de ocio, a medida que una persona con una lesión medular envejece, se correlacionan bien con una mayor calidad de vida.

El papel del profesional sanitario en el aumento de la participación de las personas mayores con una lesión medular incluye:(44)

  • Ayudar a modificar las actividades de ocio.
  • Proporcionar estrategias para superar las barreras del entorno.
  • Promover y prescribir actividad física a esta población.
  • Participar a largo plazo en el desarrollo de programas de telerrehabilitación y grupos de divulgación.

Recursos(edit | edit source)

Referencias(edit | edit source)

  1. 1.0 1.1 1.2 1.3 1.4 Harvey LA. Physiotherapy rehabilitation for people with spinal cord injuries. Journal of physiotherapy. 2016 Jan 1;62(1):4-11.
  2. 2.0 2.1 2.2 2.3 2.4 2.5 2.6 2.7 2.8 2.9 Harding M. Spinal Cord Injury Physiotherapy Treatment Principles Course. Physioplus 2022
  3. Reznik J, Simmons J. Rehabilitation in Spinal Cord Injuries. Elsevier Health Sciences; 2020 Jul 15.
  4. 4.0 4.1 Khorasanizadeh M, Yousefifard M, Eskian M, Lu Y, Chalangari M, Harrop JS, Jazayeri SB, Seyedpour S, Khodaei B, Hosseini M, Rahimi-Movaghar V. Neurological recovery following traumatic spinal cord injury: a systematic review and meta-analysis. J Neurosurg Spine. 2019 Feb 15:1-17.
  5. Steeves J, Kramer J, Fawcett J, Cragg J, Lammertse DP, Blight AR, Marino RJ, Ditunno Jr JF, Coleman WP, Geisler FH, Guest J, Jones L, Burns S, Schubert M, van Hedel HJA, Curt A. Extent of spontaneous motor recovery after traumatic cervical sensorimotor complete spinal cord injury. Spinal Cord 2011; 49: 257–265.
  6. 6.0 6.1 Kirshblum S, Snider B, Eren F, Guest J. Characterizing Natural Recovery after Traumatic Spinal Cord Injury. J Neurotrauma. 2021 May 1;38(9):1267-1284
  7. Kirshblum S, Botticello A, Lammertse DP, Marino RJ, Chiodo AE, Jha A. The impact of sacral sensory sparing in motor complete spinal cord injury. Arch Phys Med Rehabil. 2011 Mar;92(3):376-83.
  8. Ditunno JF Jr, Cohen ME, Hauck WW, Jackson AB, Sipski ML. Recovery of upper-extremity strength in complete and incomplete tetraplegia: a multicenter study. Arch Phys Med Rehabil. 2000 Apr;81(4):389-93
  9. Ditunno JF Jr, Sipski ML, Posuniak EA, Chen YT, Staas WE Jr, Herbison GJ. Wrist extensor recovery in traumatic quadriplegia. Arch Phys Med Rehabil. 1987 May;68(5 Pt 1):287-90.
  10. Ditunno JF Jr, Stover SL, Freed MM, Ahn JH. Motor recovery of the upper extremities in traumatic quadriplegia: a multicenter study. Arch Phys Med Rehabil. 1992 May;73(5):431-6.
  11. 11.0 11.1 Agostinello J, Battistuzzo CR, Batchelor PE. Early clinical predictors of pneumonia in critically ill spinal cord injured individuals: a retrospective cohort study. Spinal cord. 2019 Jan;57(1):41-8.
  12. Warren PM, Steiger SC, Dick TE, MacFarlane PM, Alilain WJ, Silver J. Rapid and robust restoration of breathing long after spinal cord injury. Nature communications. 2018 Nov 27;9(1):1-4.
  13. Postma K, Haisma JA, Hopman MT, Bergen MP, Stam HJ, Bussmann JB. Resistive inspiratory muscle training in people with spinal cord injury during inpatient rehabilitation: a randomized controlled trial. Physical therapy. 2014 Dec 1;94(12):1709-19.
  14. Kang SW, Shin JC, Park CI, Moon JH, Rha DW, Cho DH. Relationship between inspiratory muscle strength and cough capacity in cervical spinal cord injured patients. Spinal Cord. 2006 Apr;44(4):242-8.
  15. Cavka K, Fuller DD, Tonuzi G, Fox EJ. Diaphragm Pacing and a Model for Respiratory Rehabilitation After Spinal Cord Injury. J Neurol Phys Ther. 2021 Jul 1;45(3):235-242.
  16. Barbosa PH, Glinsky JV, Fachin-Martins E, Harvey LA. Physiotherapy interventions for the treatment of spasticity in people with spinal cord injury: a systematic review. Spinal Cord. 2021 Mar;59(3):236-47.
  17. Popa C, Popa F, Grigorean VT, Onose G, Sandu AM, Popescu M, Burnei G, Strambu V, Sinescu C. Vascular dysfunctions following spinal cord injury. J Med Life. 2010 Jul-Sep;3(3):275-85. PMID: 20945818; PMCID: PMC3019008.
  18. Inskip JA, Lucci VM, McGrath MS, Willms R, Claydon VE. A Community Perspective on Bowel Management and Quality of Life after Spinal Cord Injury: The Influence of Autonomic Dysreflexia. J Neurotrauma. 2018 May 1;35(9):1091-1105.
  19. 19.0 19.1 Sachdeva R, Nightingale TE, Krassioukov AV. The Blood Pressure Pendulum following Spinal Cord Injury: Implications for Vascular Cognitive Impairment. Int J Mol Sci. 2019 May 18;20(10):2464.
  20. 20.0 20.1 Wang S, Wecht JM, Legg Ditterline B, Ugiliweneza B, Maher MT, Lombard AT, Aslan SC, Ovechkin AV, Bethke B, Gunter JTH, Harkema SJ. Heart rate and blood pressure response improve the prediction of orthostatic cardiovascular dysregulation in persons with chronic spinal cord injury. Physiol Rep. 2020 Oct;8(20):e14617.
  21. 21.0 21.1 Piran S, Schulman S. Thromboprophylaxis in patients with acute spinal cord injury: a narrative review. InSeminars in Thrombosis and Hemostasis 2019 Mar (Vol. 45, No. 02, pp. 150-156). Thieme Medical Publishers.
  22. Calvo-Infante RF, Narvaez-Rojas A, Padilla-Zambrano H, Hoz SS, Agrawal A, Moscote-Salazar LR. Cardiovascular complications associated with spinal cord injury. Journal of Acute Disease. 2018 Jul 1;7(4):139.
  23. Goldstein B. Musculoskeletal conditions after spinal cord injury. Physical medicine and rehabilitation clinics of North America. 2000 Feb 1;11(1):91-108.
  24. Biering-Sørensen F, Burns AS, Curt A, Harvey LA, Jane Mulcahey M, Nance PW, Sherwood AM, Sisto SA. International spinal cord injury musculoskeletal basic data set. Spinal Cord. 2012 Nov;50(11):797-802.
  25. 25.0 25.1 25.2 Leoni MG, De Ruz AE. Management of urinary tract infection in patients with spinal cord injuries. Clinical Microbiology and Infection. 2003 Aug 1;9(8):780-5.
  26. Squair JW, Dhaliwal R, Cragg JJ, Charbonneau R, Grant C, Phillips AA. National Survey of Bladder and Gastrointestinal Dysfunction in People with Spinal Cord Injury. Journal of Neurotrauma. 2019 Jun 15;36(12):2011-9.
  27. Holmes GM, Blanke EN. Gastrointestinal dysfunction after spinal cord injury. Experimental neurology. 2019 Oct 1;320:113009.
  28. Ko HY, Huh S. Bowel Dysfunction and Gastrointestinal Complications. Handbook of Spinal Cord Injuries and Related Disorders 2021 (pp. 429-449). Springer, Singapore.
  29. Maribo T, Jensen CM, Madsen LS, Handberg C. Experiences with and perspectives on goal setting in spinal cord injury rehabilitation: a systematic review of qualitative studies. Spinal Cord. 2020 Sep;58(9):949-58.
  30. Draaistra H, Singh MD, Ireland S, Harper T. Patients’ perceptions of their roles in goal setting in a spinal cord injury regional rehabilitation program. Can J Neurosci Nurs. 2012;34:22–30.
  31. 31.0 31.1 Michael E, Sytsma T, Cowan RE. A primary care provider’s guide to wheelchair prescription for persons with spinal cord injury. Topics in spinal cord injury rehabilitation. 2020;26(2):100-7.
  32. 32.0 32.1 Gallagher A, Cleary G, Clifford A, McKee J, O’Farrell K, Gowran RJ. “Unknown world of wheelchairs” A mixed-methods study exploring experiences of wheelchair and seating assistive technology provision for people with spinal cord injury in an Irish context. Disability and Rehabilitation. 2020 Sep 22:1-3.
  33. Catz A, Itzkovich M. Spinal cord independence measure: the comprehensive ability to rating scale for the spinal cord lesion. JRRD. 2007;44(1):65-68.
  34. Bergmann M, Zahharova A, Reinvee M, Asser T, Gapeyeva H, Vahtrik D. The effect of functional electrical stimulation and therapeutic exercises on trunk muscle tone and dynamic sitting balance in persons with chronic spinal cord injury: a crossover trial. Medicina. 2019 Oct;55(10):619.
  35. Pizzolato C, Gunduz MA, Palipana D, Wu J, Grant G, Hall S, Dennison R, Zafonte RD, Lloyd DG, Teng YD. Non-invasive approaches to functional recovery after spinal cord injury: Therapeutic targets and multimodal device interventions. Exp Neurol. 2021 May;339:113612.
  36. Zhang H, Liu Y, Zhou K, Wei W, Liu Y. Restoring Sensorimotor Function Through Neuromodulation After Spinal Cord Injury: Progress and Remaining Challenges. Front Neurosci. 2021 Oct 14;15:749465.
  37. The Royal Society. An introduction to neural interfaces | The Royal Society. 2019 Available from: https://www.youtube.com/watch?v=K8uijjp6hfc (last accessed 1/6/2022)

  38. Epidural Stimulation Now. Epidural Stimulation: The Breakthrough Procedure for Spinal Cord Injury patients. 2018.Available from: https://www.youtube.com/watch?v=5EWJhBJq0tw(last accessed 1/6/2022)
  39. Gao L, Peng Y, Xu W, He P, Li T, Lu X, Chen G. Progress in stem cell therapy for spinal cord injury. Stem Cells International. 2020 Nov 5;2020.
  40. Cappello L, Meyer JT, Galloway KC, Peisner JD, Granberry R, Wagner DA, Engelhardt S, Paganoni S, Walsh CJ. Assisting hand function after spinal cord injury with a fabric-based soft robotic glove. Journal of neuroengineering and rehabilitation. 2018 Dec;15(1):1-0.
  41. Kandilakis C, Sasso-Lance E. Exoskeletons for Personal Use After Spinal Cord Injury. Arch Phys Med Rehabil. 2021 Feb;102(2):331-337.
  42. Gagnon DH, Escalona MJ, Vermette M, Carvalho LP, Karelis AD, Duclos C, Aubertin-Leheudre M. Locomotor training using an overground robotic exoskeleton in long-term manual wheelchair users with a chronic spinal cord injury living in the community: Lessons learned from a feasibility study in terms of recruitment, attendance, learnability, performance and safety. J Neuroeng Rehabil. 2018 Mar 1;15(1):12.
  43. Austin PD, Siddall PJ. Virtual reality for the treatment of neuropathic pain in people with spinal cord injuries: A scoping review. The journal of spinal cord medicine. 2021 Jan 2;44(1):8-18.
  44. 44.0 44.1 44.2 44.3 44.4 44.5 44.6 Kern SB, Hunter LN, Sims AC, Berzins D, Riekena H, Andrews ML, Alderfer JK, Nelson K, Kushner R. Understanding the Changing Health Care Needs of Individuals Aging With Spinal Cord Injury. Top Spinal Cord Inj Rehabil. 2019 Winter;25(1):62-73.
  45. Hitzig SL, Eng JJ, Miller WC, Sakakibara BM; SCIRE Research Team. An evidence-based review of ageing of the body systems following spinal cord injury. Spinal Cord. 2011 Jun;49(6):684-701.
  46. Charlifue S, Gerhart K. Community integration in spinal cord injury of long duration. NeuroRehabilitation. 2004;19(2):91-101.


Desarrollo profesional en tu idioma

Únete a nuestra comunidad internacional y participa en cursos online para todos los profesionales de la rehabilitación.

Ver cursos disponibles