Editor original – Liezel Wegner en el marco del World Physiotherapy Network for Amputee Rehabilitation Project
Principales colaboradores – Sheik Abdul Khadir, Admin, Leslie Angama, Tarina van der Stockt, Lucy Aird, Kim Jackson, Tony Lowe, Simisola Ajeyalemi y Amrita Patro
La pérdida de una extremidad inferior tiene graves consecuencias para la movilidad de la persona y su capacidad para realizar las actividades de la vida diaria (1). Esto repercute negativamente en su participación e integración en la sociedad (2). El objetivo último de la rehabilitación tras la pérdida de una extremidad es desplazarse con éxito con el uso de una prótesis(3). La rehabilitación protésica es una tarea compleja que idealmente requiere la aportación de un equipo de rehabilitación interdisciplinar. Sin embargo, lo más frecuente es que los fisioterapeutas se encarguen del proceso de rehabilitación física (4).
El proceso de rehabilitación de la persona amputada de miembro inferior consta de nueve fases(5) como se muestra en la siguiente tabla (modificada de Esquenazi & Meier(6)citada en Esquenazi(7)):
| Fase | Descripción |
|---|---|
| Preoperatoria | Evaluar la condición corporal, educación del paciente, discusión del nivel quirúrgico, planes protésicos postoperatorios. |
| Cirugía de amputación/reconstrucción | Longitud, cierre mioplástico, cobertura de tejidos blandos, nervio, manejo, vendaje rígido. |
| Aguda postquirúrgica | Curación de heridas, control del dolor, movimiento corporal proximal, apoyo emocional. |
| Pre-protésica | Dar forma, encoger, aumentar la fuerza muscular, restaurar el locus de control del paciente. |
| Prescripción de prótesis | Consenso en equipo sobre la prescripción y fabricación de prótesis |
| Entrenamiento protésico | Aumentar el uso de la prótesis y su utilización funcional |
| Integración comunitaria | Reanudación de las funciones en las actividades familiares y comunitarias. Equilibrio emocional y estrategias de afrontamiento saludables. Actividades recreativas |
| Rehabilitación profesional | Evaluar y planificar actividades profesionales para el futuro. Se podría necesitar más educación, entrenamiento o modificación del puesto de trabajo |
| Seguimiento | Prótesis de por vida, evaluación funcional, médica y apoyo emocional |
La fase de rehabilitación preprotésica de la persona amputada de miembro inferior incluirá seis componentes:
Al abordar a un paciente amputado, debes prepararte física y mentalmente para la interacción con él. Algunas preguntas a tener en cuenta son:
Un paciente joven que ha sufrido una amputación como consecuencia de una experiencia traumática probablemente se encuentre en alguna fase del proceso de duelo y padezca un dolor posquirúrgico agudo. Un paciente de edad avanzada que haya sufrido una pérdida de una extremidad por causa vascular o neuropática puede haber tenido algún tiempo para prepararse psicológica y físicamente para la pérdida de su extremidad.(3) En cualquier caso, es posible que el paciente esté psicológica y físicamente angustiado cuando se inicie el proceso de rehabilitación, por lo que es esencial hablar y educar al paciente desde el principio sobre sus expectativas y objetivos. (8)
Hay que prepararse con las herramientas de evaluación y las medidas de resultados adecuadas para valorar el potencial del paciente para el uso de prótesis, e intentar no crear falsas esperanzas (Medidas de resultados para pacientes con amputaciones de miembros inferiores).
El paciente acudirá al fisioterapeuta para que le proporcione información temprana sobre las posibilidades de una prótesis. Hay que asegurarse de tener un conocimiento y una comprensión básicos de la tecnología protésica disponible y que podría ser adecuada para el paciente (Prosthetics).
Para formular un plan de rehabilitación protésica adecuado y centrado en el paciente, es necesario evaluar adecuadamente al paciente. Consulta Evaluación de la persona amputada.
La educación del paciente debe comenzar con una charla sobre el proceso de rehabilitación y el establecimiento de objetivos centrados en el paciente.(3) El paciente debe ser educado en realción a sus opciones potenciales de dispositivos de asistencia y protésicos. (9)
La gestión de las expectativas del paciente con respecto al dolor posquirúrgico agudo que puede experimentar durante el proceso de rehabilitación aumentará la cooperación del paciente y mejorará los resultados de la rehabilitación. (3) (9)
La educación sobre el cuidado de las extremidades, tanto de los muñones como de los miembros sanos, es vital para prevenir nuevas complicaciones y la posibilidad de una nueva amputación.(9) Se debe educar a los pacientes sobre el cuidado del pie diabético y aconsejarles que inspeccionen visualmente la extremidad sana a diario para detectar cualquier signo de enrojecimiento(9).
El cuidador principal de la persona amputada debe participar desde las primeras fases del proceso de rehabilitación y recibir formación sobre todas las técnicas de rehabilitación que se enseñan al paciente, con el fin de mejorar su cumplimiento en el momento del alta.(9)
La siguiente lista de factores puede influir directamente en el éxito de la rehabilitación con prótesis, y debe evaluarse y abordarse durante la rehabilitación: herida, edema, cicatriz de la incisión, estado de la piel, longitud y forma del muñón, sensibilidad, contractura de la articulación proximal, el hueso distal, tejido adicional, otras cicatrices/factores(10).
El tratamiento de la cicatriz quirúrgica también es importante a la hora de preparar el muñón para la protetización. Una cicatriz hipersensible o irregular puede hacer muy doloroso o imposible soportar peso sobre el muñón. Una vez que la herida quirúrgica del muñón ha cicatrizado adecuadamente, el terapeuta debe iniciar un plan de desensibilización del muñón con el fin de prepararlo para soportar el peso de la prótesis, y masaje cicatricial para evitar adherencias de la cicatriz a las prominencias óseas (3) (9) y enseñar al paciente a realizarlo por sí mismo.
Consultar Tratamiento posquirúrgico agudo de la persona amputada para obtener más información sobre los vendajes postoperatorios.
El modelado o conificado del muñón es una parte vital de la rehabilitación preprotésica. (3) (5) (9) Un muñón mal moldeado o de forma bulbosa (la circunferencia distal medida 5 cm proximal al extremo del muñón es mayor que la circunferencia proximal) no puede adaptarse a una prótesis o complica enormemente el ajuste protésico (ver la figura siguiente).
El vendaje o conificado del muñón es esencial para darle forma. Ve los vídeos y diagramas siguientes sobre cómo realizar el vendaje del muñón para una persona con amputación transtibial y transfemoral.
El ejercicio constituye un componente importante de la rehabilitación preprotésica. A continuación se enumeran los distintos elementos de un programa de ejercicio preprotésico que deben incluirse y adaptarse a las necesidades de cada paciente. (9)
| Fortalecimiento del muñón con y sin banda elástica | Reeducación del equilibrio con Bosu en amputación transfemoral |
Sigue estos enlaces a listas de reproducción de YouTube con vídeos de ejercicios:
La movilización postoperatoria precoz es imprescindible para prevenir el desacondicionamiento tras la cirugía de amputación. Lo ideal sería la movilidad de los pacientes con un dispositivo de asistencia, como un andador o muletas, pero a menudo esto es bastante difícil en pacientes con enfermedades comórbidas. Se aconseja el uso de una prótesis con férula de compresión neumática para pacientes con función física y movilidad limitadas (3). Este tipo de férula inflable se ajusta alrededor del muñón sin ejercer presión sobre la herida, y puede utilizarse para facilitar la movilización temprana y evaluar el potencial de rehabilitación protésica (3). Otra alternativa para la movilización precoz en pacientes de alto riesgo es la aplicación de una prótesis postoperatoria inmediata (IPOP, por sus siglas en inglés). (3) El vendaje rígido no removivle utilizado para una IPOP es aplicado por un protésico en el quirófano, y se moldea alrededor del muñón para soportar el peso a nivel del tendón rotuliano y evitar la presión sobre la herida durante la movilización temprana. (3) Habrá que evaluar a los pacientes para determinar qué dispositivo de asistencia es el más adecuado para la movilización precoz, y luego enseñarles a moverse de forma segura con estos dispositivos.
Moverse con muletas:
Ve en este vídeo cómo las personas amputadas pueden subir escaleras con muletas de forma segura.
Un paso importante en el proceso de rehabilitación es recuperar la independencia funcional. Debe enseñarse a la persona amputada a hacer transferencias de forma segura y, si es posible, independiente, entre las siguientes superficies, especialmente en el caso de una persona con doble amputación de miembros inferiores o una persona frágil.
Ve los siguientes vídeos sobre transferencias de personas amputadas de miembros inferiores.
El fisioterapeuta debe recordar siempre que, aunque a menudo dirija el proceso de rehabilitación de la persona amputada (5)la rehabilitación preprotésica es una tarea multidisciplinar (3) (5), y los fisioterapeutas no deben actuar aislados de otros profesionales sanitarios. A continuación se enumeran algunos de los profesionales sanitarios y otros recursos que deberían formar parte del equipo multidisciplinar y a los que se podría derivar.(3) (5)